Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el astrofísico Joseph Farah, identificó una supernova superluminosa que emite una señal nunca antes observada, desafiando las teorías actuales sobre el origen de estas explosiones estelares.
Un estudio publicado en la revista Nature reveló una supernova aproximadamente 30 veces más brillante que una convencional, lo que podría desafiar teorías actuales de la física. El hallazgo fue realizado por un equipo encabezado por el astrofísico Joseph Farah, de la Universidad de California en Santa Bárbara y Las Cumbres Observatory.
El fenómeno se detectó el 12 de diciembre de 2024, aunque se dio a conocer oficialmente en marzo de 2026. Lo más innovador es la detección de una señal llamada “chirp”, una fluctuación en el brillo cuya frecuencia aumenta de manera progresiva. Nunca antes se había observado este tipo de señal en una supernova.
“Algo raro está pasando”, afirmó Farah, según consignó Science News. A través de observaciones y simulaciones computacionales con el software MOSFiT, el estudio determinó que la explosión fue impulsada por un magnetar, un tipo de estrella de neutrones densa con campos magnéticos extremadamente intensos. Según estipula el estudio, debido a un fenómeno de la relatividad general conocido como efecto Lense-Thirring, el espacio-tiempo alrededor del magnetar es “arrastrado” por su rotación, lo que obliga al disco que rodea a la estrella a tambalearse. A medida que el proceso se acelera, el tambaleo se vuelve más rápido, generando el efecto de “chirp” observado en la señal lumínica.
No obstante, algunos expertos se muestran cautelosos. El astrofísico Matt Nicholl, de la Universidad Queen’s de Belfast, señaló: “No creo que sea la prueba definitiva todavía”. Se necesitan observar más eventos similares para confirmar que el “chirp” es evidencia concluyente de la presencia de un magnetar. Se prevé que el nuevo Observatorio Vera C. Rubin en Chile descubra nuevas supernovas superluminosas que permitan confirmarlo.
