La empresa semillera analizó el escenario climático y presentó innovaciones genéticas en un encuentro con su red de distribuidores, destacando la importancia del manejo agronómico ajustado.
En el marco de la presentación de la campaña de trigo 2026, Nidera Semillas reunió a su Red de Multiplicadores y distribuidores (RED-IN) para analizar las perspectivas y lineamientos para la próxima siembra de fina. El encuentro se centró en el escenario climático, las decisiones de manejo y el lanzamiento de nueva genética.
Los especialistas señalaron que los perfiles hídricos actuales presentan similitudes con el ciclo anterior. Los principales modelos internacionales pronostican una transición hacia condiciones neutrales-cálidas, con tendencia a un evento Niño débil durante el invierno y una posible intensificación hacia la primavera. Frente a este panorama, se remarcó la necesidad de respetar las fechas óptimas de siembra, implementar una estrategia nutricional adecuada al ambiente y reforzar el monitoreo sanitario, especialmente ante una primavera que podría ser más húmeda.
Como novedad principal, Nidera presentó una nueva variedad de ciclo corto-intermedio, aún sin nombre comercial definitivo, que estará disponible para los multiplicadores en esta campaña. Según datos de ensayos, este material mostró un alto potencial de rendimiento, con resultados que superaron en hasta 600 kilos por hectárea a testigos de mercado. Además, presenta un buen comportamiento sanitario frente a roya amarilla, roya anaranjada, roya negra y mancha amarilla, junto con una calidad tipo 2.
Durante la reunión también se repasó el desempeño de variedades ya consolidadas, como la Baguette 610. En más de 200 comparativas de las últimas campañas, esta variedad mostró una ventaja promedio de 130 kilos por hectárea respecto a la Baguette 620, manteniendo un alto nivel de calidad panadera. En ensayos de la red CREA Mar y Sierras, obtuvo un rendimiento promedio un 7% superior al resto de los materiales evaluados.
Otros temas destacados fueron el tratamiento profesional de semillas, con el apoyo de una red de 25 laboratorios de control, y el crecimiento del sistema de reconocimiento de genética, que ya supera las 400.000 hectáreas e involucra a más de 10.000 productores. Este sistema busca promover el uso de semilla fiscalizada para sostener la inversión en innovación y mejorar la productividad general.
La empresa reafirmó su compromiso de largo plazo con el cultivo de trigo y con su red comercial, con la que trabaja hace más de 25 años.
