En medio de un frágil alto el fuego, las delegaciones de ambos países se preparan para complejas negociaciones en Pakistán, mientras continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah.
La incertidumbre se cierne sobre las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán en Pakistán, con acusaciones cruzadas que ponen en riesgo la tregua. El alto el fuego, de dos días de vigencia, ha detenido la campaña de bombardeos aéreos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, pero hasta ahora no ha calmado la guerra paralela que Israel libra contra Hezbollah en el Líbano, ni ha puesto fin al bloqueo del estrecho de Ormuz.
Los precios al consumidor en Estados Unidos anotaron en marzo su mayor subida en casi cuatro años, debido a que el conflicto con Irán provocó un aumento sin precedentes del valor de la gasolina y el diésel. El informe del Índice de Precios al Consumidor mostró que la inflación subyacente subió moderadamente, aunque economistas señalaron que los datos de marzo solo reflejan los efectos inmediatos de la crisis del precio del petróleo.
Por otro lado, el canciller español, José Manuel Albares, descartó que la OTAN participe en una operación militar para reabrir el estrecho de Ormuz, contradiciendo declaraciones previas del secretario general de la alianza, Mark Rutte.
Los mercados de América Latina subieron este viernes, perfilando una semana positiva en medio de las expectativas de los inversores ante las negociaciones de paz. Mientras tanto, la Bolsa de Nueva York cerró con resultados dispares, con el Dow Jones en baja y el Nasdaq en alza.
La presidencia del Líbano informó que el próximo martes se celebrará en Washington una reunión con Israel para discutir un alto el fuego en la guerra con Hezbollah y el posible inicio de negociaciones bilaterales. Los ataques entre Israel y Hezbollah se intensificaron este viernes, con al menos 13 bajas en las fuerzas de seguridad libanesas y un ataque atribuido a Hezbollah contra una base naval israelí.
