El conflicto entre Israel e Irán se intensifica con nuevos ataques aéreos y terrestres, afectando a Líbano y Kuwait, mientras Estados Unidos monitorea la situación.
La tensión en Medio Oriente se incrementó este domingo con nuevos episodios de violencia entre Israel e Irán, que incluyeron ataques aéreos y terrestres en varios frentes. Según informó CNN, el gobierno sirio decidió cerrar temporalmente el cruce fronterizo de Masnaa, que permite el paso al Líbano, luego de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieran una orden de evacuación previa a ataques aéreos planificados contra esa infraestructura.
Un portavoz militar israelí, Avichay Adraee, declaró que el ejército tiene la intención de atacar el cruce debido a su presunto uso por parte de Hezbollah con fines militares y para el contrabando de armas.
Paralelamente, en Kuwait se reportó una explosión e incendio en el edificio del Ministerio de Petróleo. Medios locales indicaron que no hubo heridos, ya que la estructura se encontraba vacía al momento del impacto. Aunque no se atribuyó oficialmente el ataque, circulan versiones que lo vinculan con una ofensiva iraní.
Las FDI informaron, a través de sus redes sociales, que detectaron el lanzamiento de misiles desde Irán. Este episodio se produce en un contexto de ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump, al régimen iraní para que cese sus ataques contra países aliados de EE.UU. en la región y reabra el estratégico estrecho de Ormuz.
En otro frente, el Ministerio de Salud libanés reportó la muerte de siete personas, incluidas dos niñas, en ataques israelíes en el sur de Líbano. Las autoridades libanesas también informaron de al menos 40 heridos. Por su parte, el ejército israelí anunció la muerte de un soldado de 21 años «en combate» en esa misma zona, donde inició una operación terrestre con el objetivo declarado de neutralizar a Hezbollah.
Mientras tanto, en Irán, el ministro de Ciencia, Hossein Simaei Sarraf, condenó un ataque aéreo ocurrido el pasado viernes contra un centro de investigación de la Universidad Shahid Beheshti en Teherán, que resultó dañado. No se ha aclarado quién perpetró el ataque ni se reportaron víctimas. Cabe recordar que esta universidad está sancionada por la Unión Europea desde 2011 por su presunta participación en el desarrollo de armas nucleares.
La situación mantiene en vilo a la comunidad internacional, que observa con preocupación la escalada de un conflicto que involucra a múltiples actores y amenaza con desestabilizar aún más la región.
