Un video de Mariano Páez, padre de la influencer argentina, realizado en un bar de Santiago del Estero, provocó indignación en Brasil y complica el contexto previo al fallo judicial por el caso de injurias raciales.
Un video filmado en un bar de Santiago del Estero, donde Mariano Páez, padre de la influencer Agostina Páez, imita los gestos de un mono, ha generado un fuerte impacto en Brasil. La difusión del registro ocurrió apenas un día después de que su hija regresara a la Argentina, tras dos meses de monitoreo electrónico en Río de Janeiro por un proceso por injuria racial.
La querella, la prensa y sectores políticos brasileños recibieron las imágenes como una ofensa deliberada, que según la abogada Tamara Fejolo, representante de tres de los denunciantes, «impacta directamente en la percepción del proceso judicial». Fejolo aclaró que Agostina Páez no puede ser responsabilizada por actos de terceros, pero advirtió que la actitud de su padre en un momento sensible del caso genera «un impacto negativo en la percepción pública».
La noticia ocupó espacios centrales en medios brasileños como Globo News, O Globo y Folha de S. Paulo, que destacaron la contradicción entre el regreso de la joven y la conducta de su progenitor.
Por su parte, la defensa técnica de Agostina Páez, a cargo de la abogada Carla Junqueira, intentó aislar a su clienta del video, afirmando que no pueden controlar o responsabilizarse por las conductas de un tercero ajeno al proceso. Agostina Páez publicó un descargo repudiando la actitud de su padre.
El juez Guilherme Duarte, del 37º tribunal penal de Río de Janeiro, deberá dictar sentencia en las próximas semanas. En Brasil, el caso trasciende lo judicial y es visto también como un símbolo ideológico, con una fuerte presión social y mediática de fondo.
