En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, referentes del espacio opositor realizaron actos conmemorativos en distintos puntos del país, donde cuestionaron la postura del presidente Javier Milei y vincularon la causa de soberanía con la agenda política actual.
En el 44° aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas, se realizaron diversos actos conmemorativos en todo el país. El diputado nacional Máximo Kirchner encabezó un homenaje en el barrio porteño de La Paternal, donde inauguró un mural y dirigió un discurso a la militancia. En su intervención, cuestionó la postura ideológica del presidente Javier Milei, en particular su admiración por la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, a quien calificó como «una criminal de guerra» por el hundimiento del crucero General Belgrano.
Kirchner destacó la importancia del reconocimiento a los veteranos y caídos, y planteó que la defensa de las islas debería ser un punto de unión para la política argentina. Además, vinculó la causa Malvinas con la actual agenda legislativa, argumentando que la resistencia a ciertas reformas económicas forma parte de la lucha por la soberanía y la protección de los recursos estratégicos.
Por otro lado, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto a los mandatarios de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y de La Rioja, Ricardo Quintela, encabezó el acto central en Ushuaia. Desde allí, criticó la gestión del gobierno nacional, acusándolo de mostrar «desprecio por el federalismo y la soberanía». Kicillof sostuvo que la causa Malvinas no es solo un hecho histórico, sino un tema del presente y futuro vinculado a los recursos en juego.
La agenda del gobernador bonaerense en Tierra del Fuego incluyó la participación en una vigilia en Río Grande y la firma de un convenio con el intendente de Tolhuin para extender el programa Puentes. Estas actividades buscaron reforzar la articulación entre distritos y contrastar con los actos oficiales realizados en Buenos Aires.
