Analistas estiman bajo crecimiento del principal socio comercial de Argentina y fricción por el Mercosur. El 64% de las exportaciones a Brasil son Manufacturas de Origen Industrial.
El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil mantiene la continuidad de un gobierno cuyas políticas tienen impacto en Argentina, principal socio comercial del país. El 64% de las exportaciones argentinas a Brasil corresponden a Manufacturas de Origen Industrial (MOI).
Analistas consultados señalaron que la relación entre los presidentes de ambos países se caracteriza por tensiones políticas personales. Marcelo Elizondo, analista internacional, afirmó: “El triunfo de Lula para la Argentina significa, en primer lugar, el mantenimiento de una relación de tensión política personal entre presidentes, que no es buena”. Dante Sica, exministro de Producción y Trabajo, sostuvo: “Lo que se vio durante los tres años del mandato de Milei será lo que tengamos ahora: una relación trabada, un Brasil con problemas de acceso, dificultades en las negociaciones… más de lo mismo”.
En 2025, Brasil y Argentina retiraron a sus respectivos embajadores y dejaron únicamente encargados comerciales. No obstante, no se registró impacto en la relación comercial bilateral.
En los primeros nueve meses de 2026, las exportaciones a Brasil totalizaron US$9.789 millones (US$9.363 millones en 2025), mientras que las importaciones sumaron US$12.005 millones (US$14.471 millones en 2025). El déficit comercial se redujo de US$5.108 millones en 2025 a US$2.216 millones en 2026 en el mismo período. Las exportaciones argentinas a Brasil se mantienen por debajo del récord de 2011, cuando superaron los US$13.000 millones en los primeros nueve meses del año.
Los analistas identificaron cinco frentes:
- Ruido financiero: Fausto Spotorno, director de OJF & Asociados y de la Escuela de Negocios de UADE, consideró que “claramente, los mercados reaccionaron muy mal” y advirtió que “seguramente habrá volatilidad en toda la región, en materia de acciones, incluyendo la Argentina, por distintas especulaciones políticas”. Elizondo explicó que la economía brasileña “está fría”, crece menos del 2% anual, tiene un déficit presupuestario de casi 10 puntos del PBI, alta tasa de interés, bajo crédito, burocracia y baja inversión. Para Argentina, “si Lula mantiene el expansionismo fiscal y la política de un presupuesto deficitario, tendremos una economía débil en Brasil, que no tracciona y no demanda”, previó. Marisa Bircher, exsecretaria de Comercio Exterior, sostuvo que “una depreciación sostenida del real podría perjudicar a las exportaciones y aumentar la competencia brasileña en el mercado local”. Diego Coatz, director ejecutivo de I+D, habló de “ruido financiero” en el corto plazo y señaló que el desafío es entender que “si Brasil continúa con sus políticas de fomento a la producción, la Argentina tiene que ir en la misma línea y cambiar un poco para que la producción industrial no migre a Brasil”.
- Mercosur: Spotorno indicó que Argentina busca flexibilizar el Mercosur y que el resultado electoral frena esa iniciativa, salvo cambio de posición de Lula. Advirtió que se verá trabada la idea de un Mercosur más abierto y flexible, y consideró difícil discutir el arancel externo común. Bircher afirmó: “No podemos quedar condicionados permanentemente por las sensibilidades industriales de Brasil” y propuso “encontrar un mecanismo de flexibilidad interna para seguir abriendo mercados”.
- Barreras paraarancelarias: Elizondo opinó que “Lula es partidario de una gestión intervencionista y burocrática” y que Brasil impone normas internas que obstaculizan el comercio.
- Sector automotor: En 2029 vence el Acuerdo sobre la Política Automotriz Común (PAC), que funciona bajo un régimen “flex”. Sica comentó: “No creo que la negociación del sector automotriz se haga el año que viene, quizás en 2028, y allí se verá la presión de las terminales, ya que muchas, en especial las de la Argentina, querrán seguir manteniendo el flex”. Bircher recordó el ingreso de vehículos chinos a Brasil y Argentina y advirtió que “hay automotrices chinas que ya se instalaron en Brasil para producir desde allí”.
- Relación con Estados Unidos: Brasil enfrenta aranceles estadounidenses de hasta 25% sobre parte de sus exportaciones, mientras que Argentina quedó alcanzada por una tasa adicional del 10%, una de las más bajas del esquema implementado por Washington desde julio de 2026.
Como conclusión, Bircher recomendó: “la continuidad de Lula nos exige una Argentina más dinámica y más ambiciosa comercialmente” y agregó: “Hay que encontrar un mecanismo de vinculación bilateral para mejorar y sostener la relación entre los sectores privados de ambos países”.
