El sociólogo y crítico cultural Eduardo Grüner analizó en Modo Fontevecchia, por Radio Perfil, la vigencia del pensamiento de Jean-Paul Sartre y la teoría crítica frente al avance de la ultraderecha. Afirmó que el discurso del presidente Javier Milei dejó de ser obsceno para volverse abyecto y cuestionó el alcance de la protesta reducida a las redes sociales.
El sociólogo, ensayista y crítico cultural Eduardo Grüner fue entrevistado por Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190). Durante la conversación, Grüner se refirió a la vigencia del pensamiento de Jean-Paul Sartre, la teoría crítica y el contexto político actual.
Grüner es doctor en ciencias sociales por la Universidad de Buenos Aires, donde fue profesor titular de Teoría política y Antropología del Arte, y vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales. Posee un doctorado honoris causa de la Universidad Nacional de Córdoba.
Consultado sobre la actualidad de Sartre en un contexto de pragmatismo y redes sociales, Grüner sostuvo: «Se trata de un anacronismo provocativo. En una época en que estamos aplastados por un presentismo bastante degradado, me pareció bien traer a colación a alguien que nos interpela con valores y conceptos que pueden resultar anacrónicos, pero que vale la pena poner en debate».
Respecto de la protesta social en la era digital, el sociólogo afirmó: «El like, el tuit y todo eso es la cosa más efímera que puede existir. Las tecnologías representan o expresan relaciones sociales. Lo que hay que discutir son qué relaciones sociales demandan o aceptan esas tecnologías». Y agregó: «Una cosa es protestar por tuit y otra cosa es poner el cuerpo en la calle. Lo otro también puede ser hacer política, pero necesariamente se tiene que combinar con esa presencia material».
Sobre la estética del discurso libertario, Grüner declaró: «Es una estética excrementicia, escatológica. No es exactamente obscena, yo la llamo abyecta. Lo obsceno es aquello que no debería ser mostrado y sin embargo lo es. En el caso del discurso de nuestro presidente, ya la obscenidad es la normalidad. Entonces ya deja de ser obscena. Es abyecto».
En relación con las protestas estudiantiles en Francia, Grüner consideró que Sartre «estaría celebrándolas» y repetiría su frase: «Tenemos derecho a rebelarnos». Sobre el libro de Stefanoni La rebeldía se volvió de derecha, opinó: «Me genera cuestionar que eso sea rebeldía. Es una máscara, un fingimiento superficial. Si rebeldía consiste en hablar con el lenguaje de la ultraderecha, eso no es rebeldía, es acudir a las malas palabras para disfrazar que no se tiene un discurso consistente».
Finalmente, al ser consultado sobre si es optimista respecto del futuro, respondió: «No, no soy optimista. Mantengo el deseo, por supuesto. El no ser optimista no me transforma en lo contrario de lo que fui hasta ahora».
