Un informe de la Fundación Libertad analizó la ejecución presupuestaria de Nación y las 24 subjurisdicciones. El gasto primario nacional se redujo 27,8% en términos reales, mientras que en las provincias la caída fue de 10,6%. Neuquén fue la única jurisdicción que aumentó sus ingresos reales.
El gobierno de Javier Milei implementó una política de ajuste fiscal desde su asunción en diciembre de 2023. A partir de 2024, los recortes se intensificaron con el objetivo de eliminar el déficit fiscal y mantener superávit primario. Según el último informe de la Fundación Libertad, basado en la ejecución presupuestaria, resultados fiscales y distribución del gasto público entre 2023 y 2025 de Nación y las 24 subjurisdicciones, el ajuste en el Estado nacional superó los 4 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en el conjunto de las provincias fue de 1,3 puntos.
La reducción del gasto nacional pasó de 17,8% a 13,3% del PIB, una caída de 4,5 puntos. En las provincias, el gasto descendió de 16,7% a 15,4% del PIB. Los ingresos nacionales cayeron 0,3 puntos (de 14,5% a 14,2% del PIB), mientras que los provinciales se redujeron 1,3 puntos (de 16,8% a 15,5%).
Ajustado por inflación, el Gobierno nacional redujo su gasto primario un 27,8% en términos reales, frente a una disminución del 10,6% en las provincias. Los ingresos nacionales cayeron un 5,5% real, mientras que los ingresos provinciales se contrajeron un 11,2%.
El informe señala que «en 2023, Nación registraba un déficit primario equivalente al 3% del PIB, mientras que las provincias se encontraban, en conjunto, prácticamente equilibradas. A partir de allí, el Gobierno nacional implementó un ajuste deliberado que permitió transformar ese déficit en un superávit primario superior a un punto del PIB tanto en 2024 como en 2025. Las provincias, por su parte, preservaron una situación cercana al equilibrio, pero debieron reducir sus gastos frente a la caída de los ingresos. Parte de esa contracción respondió al recorte de las transferencias discrecionales realizado por Nación y parte a la disminución de los recursos provenientes de impuestos nacionales coparticipables y de la recaudación propia».
En cuanto a la participación del gasto primario de cada provincia como porcentaje de su Producto Bruto Geográfico (PBG), Formosa registró el mayor valor con 50%, seguida por otras jurisdicciones con porcentajes que descienden hasta el 9% de la Ciudad de Buenos Aires (CABA). Si se analiza el gasto como porcentaje del PIB nacional, CABA tuvo la mayor incidencia (4,2%), mientras que Formosa representó el 0,32%.
Neuquén fue la única de las 24 jurisdicciones que incrementó sus ingresos en términos reales durante el período 2023-2025. El aumento alcanzó los $1.134.140 millones a precios de 2025, equivalente al 2,22% de su PBG de ese año. Sus recursos subieron 18,1% y sus erogaciones 18,7%. La expansión de la actividad hidrocarburífera asociada a Vaca Muerta se reflejó en sus cuentas públicas.
En el extremo opuesto, La Rioja realizó uno de los ajustes más intensos (-22% del gasto primario) frente a la caída de sus ingresos (-24%). «Su elevada dependencia de las transferencias nacionales y su limitada capacidad de generación de recursos propios restringieron considerablemente el margen de respuesta fiscal», indicó el informe.
El documento concluye que «la sostenibilidad de la nueva configuración fiscal requerirá ampliar la mirada desde el resultado del sector público nacional hacia el conjunto de las administraciones públicas. El margen de consolidación no puede determinarse únicamente mediante cifras agregadas ni suponerse uniforme entre provincias: depende de la composición y rigidez del gasto, de las funciones asignadas a cada nivel de gobierno y de la situación productiva y fiscal de cada jurisdicción».
