Según registros oficiales, más de 500 coches eléctricos de las tres líneas del AMBA operan con demoras en sus revisiones técnicas programadas. El Gobierno prorrogó la emergencia hasta 2028 y reconoció el deterioro del sistema.
A más de dos años de su declaración original, la Emergencia Ferroviaria en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) no se ha resuelto y, según documentos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) e informes de la Auditoría General de la Nación (AGN), el sistema presenta un agravamiento. Los registros oficiales indican que el 75% de las formaciones eléctricas de las líneas Roca, Sarmiento y Mitre —más de 500 coches— registra atrasos en sus revisiones técnicas programadas.
En agosto pasado, las autoridades confirmaron la tramitación urgente para adquirir repuestos originales destinados al mantenimiento integral de frenos de más de 700 coches. La Secretaría de Transporte catalogó ese proceso como prioritario para evitar accidentes, colisiones o fallas operativas.
El Gobierno nacional prorrogó la emergencia en el sistema hasta el 14 de junio de 2028 mediante el Decreto 312/2026. En los fundamentos de la norma, el Ejecutivo sostuvo que «el deterioro de los diferentes componentes del sistema ferroviario pone en riesgo no solo la calidad del servicio sino, principalmente, la salud de los pasajeros». Asimismo, señaló que «se torna imprescindible el dictado de medidas que permitan superar el desgaste y destrucción de los vagones y demás componentes que los integran, asignando los recursos necesarios de manera eficaz y eficiente».
Según el monitoreo de la OPC correspondiente al primer cuatrimestre de 2026, la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE) percibió aproximadamente $310.000 millones en transferencias del Tesoro Nacional. La cifra implica una caída del 22,6% en términos reales en comparación con el mismo período del año anterior. En contraste, las transferencias a empresas estatales crecieron un 18,5% real interanual en el mismo lapso, impulsadas principalmente por los giros hacia Energía Argentina (ENARSA).
El caso de la Línea San Martín representa uno de los ejemplos del rezago estructural: las 24 locomotoras CSR SDD7, en servicio desde 2013, superaron el límite de 10 años o 900.000 kilómetros recorridos establecido para su reparación general. La licitación para esos trabajos fue adjudicada a la firma china CRRC a fines de 2023, pero la AGN detectó que las órdenes de compra recién se emitieron a comienzos de 2025, tras haber permanecido el expediente paralizado. Hasta la fecha, las reparaciones de fondo no han comenzado. El Ministerio de Transporte incorporó tres locomotoras nuevas para reforzar el diagrama del San Martín, aunque el agregado resulta insuficiente para paliar el desgaste acumulado de la flota original. Este medio consultó con fuentes oficiales para aclarar el panorama y no obtuvo respuesta.
