Grupos de estudiantes secundarios reclaman mejoras edilicias y mayor cantidad de profesores. El Ministerio de Educación registró manifestaciones en 564 liceos de un total de 3.700.
Una serie de protestas estudiantiles se desarrolla en Francia desde hace poco más de una semana. Los reclamos se centran en el deterioro de los establecimientos educativos, la falta de profesores y reemplazos, cursos sobrecargados y extensas jornadas escolares.
De un total de 3.700 liceos en el país, cerca de 400 permanecían cerrados este viernes, mientras que el Ministerio de Educación registró manifestaciones, bloqueos y otras alteraciones en 564 instituciones.
El movimiento comenzó en la región de París, impulsado principalmente por alumnos de entre 15 y 18 años, y se extendió por todo el país con el correr de los días.
Este viernes, en Rennes, en el oeste de Francia, las fuerzas de seguridad utilizaron un carro lanzaagua para extinguir incendios de contenedores y dispersar a grupos de jóvenes cerca del liceo Chateaubriand. En París, otras decenas de alumnos bloquearon el acceso al liceo Turgot.
“Indudablemente, el movimiento cambió de naturaleza”, afirmó el ministro de Educación, Édouard Geffray, quien sostuvo que las reivindicaciones estudiantiles estaban siendo desplazadas en algunos lugares por grupos violentos.
Según cifras oficiales, en lo que va de las movilizaciones resultaron heridos más de 300 policías y gendarmes, 65 trabajadores del Ministerio de Educación —entre ellos unos 40 directores de liceos— y alrededor de 170 alumnos. Las autoridades informaron además que cerca de 2.000 personas fueron detenidas, en su enorme mayoría menores de edad.
El Ministerio del Interior ordenó prohibir las manifestaciones en los alrededores de los establecimientos que permanecieran cerrados este viernes, mientras Geffray pidió directamente la intervención de las familias.
Entre las medidas para contrarrestar la conmoción, las autoridades recurrieron a las clases a distancia.
