Valeria y Manuel se conocieron en el aeropuerto de Aeroparque antes de viajar a Bariloche para la competencia. El auto de Manuel falló durante la carrera, lo que propició encuentros casuales que llevaron a Valeria a iniciar una conversación en el Hotel Llao Llao. Un mes después, comenzaron una relación que perdura hasta hoy, con tres hijos y una pasión compartida por los autos clásicos deportivos.
Las 1000 Millas Sport de 1997 reunieron en San Carlos de Bariloche a competidores de todo el país. Entre ellos, Valeria, copilota junto a su padre, y Manuel, piloto con su amigo Mariano. Ambos se cruzaron por primera vez en el Aeroparque, antes de abordar el avión con el mismo destino.
Durante la competencia, el auto de Manuel presentó fallas mecánicas que provocaron retrasos en varias etapas. Esos retrasos hicieron que su vehículo se cruzara repetidamente con el de Valeria, y también sus miradas. Al finalizar la primera etapa, en un pasillo del Hotel Llao Llao, Valeria se acercó a Manuel con una consulta técnica. «Yo fui quien encaró a Manuel», declaró Valeria. «Lo que buscaba era iniciar una conversación», confesó. Manuel, por su parte, respondió con una extensa explicación sobre el problema mecánico.
La pasión por los autos clásicos deportivos era una herencia familiar en ambos. Valeria, nacida en Córdoba, creció en un entorno relacionado con los motores. Manuel, por su parte, proviene de una familia vinculada al automovilismo competitivo; su padre apoyó con sponsoreos a los pilotos Juan Manuel Bordeu y Eduardo «Tuqui» Casá en el Turismo Carretera.
Al finalizar la competencia, los organizadores realizaron una fiesta de cierre. Esa noche, Valeria y Manuel fueron a bailar juntos. «Fue un flechazo desde el minuto uno», afirmaron ambos. Un mes después, comenzaron una relación de noviazgo.
Con el tiempo, participaron juntos en otras competencias: Manuel como piloto y Valeria como copilota. «Ella es una de las mejores copilotas que he tenido, por no decir la mejor», sostuvo Manuel. Hoy tienen dos hijas y un hijo. Las hijas han competido junto a sus padres y acompañan a Manuel en carreras en el exterior. El hijo varón asiste con él a exposiciones y competencias en el interior del país.
Valeria, al recordar aquel encuentro en el hotel, afirmó: «Muchas veces las que tomamos la iniciativa somos nosotras».
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