Bill Lee ordenó una revisión independiente del procedimiento y detuvo la única ejecución prevista para este año, luego de que Christa Pike sobreviviera tras recibir dos dosis de pentobarbital.
El gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió temporalmente las ejecuciones previstas para 2026 y ordenó una investigación tras el intento fallido de ejecución contra Christa Pike, quien sobrevivió después de recibir dos dosis de pentobarbital y fue trasladada a un centro médico.
«Llevar a cabo las sentencias impuestas de forma legal está entre las responsabilidades más importantes del estado y el pueblo de Tennessee espera que se haga de manera no solo legal y constitucional, sino también efectiva», expresó Lee en un comunicado.
El mandatario estatal pidió una revisión «exhaustiva» e independiente del procedimiento y frenó la única ejecución que aún figuraba en el calendario estatal este año. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, Gary Wayne Sutton debía ser ejecutado el 3 de diciembre.
Pike, condenada a muerte en 1996 por un asesinato, permaneció casi tres décadas en el corredor de la muerte. La mujer, de 50 años, iba camino a convertirse en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
El Tribunal Supremo de Estados Unidos había levantado el miércoles una suspensión dictada horas antes por un tribunal federal de apelaciones, lo que permitió al estado reanudar el procedimiento en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Christa Pike.
La defensa de Pike informó que la condenada recibió dos dosis de pentobarbital, pero no murió. Los testigos escucharon su respiración durante cerca de una hora tras las inyecciones, antes de que las autoridades les ordenaran abandonar el lugar.
Los abogados presentaron una solicitud de emergencia para detener el proceso y reclamaron atención médica. La defensa sostuvo que Pike seguía con vida y recibía tratamiento, aunque indicó que desconocía su estado de salud. El Departamento Correccional de Tennessee afirmó que cumplió cada paso del protocolo vigente y señaló que el procedimiento no contempla otras intervenciones después de las dosis administradas. Pike fue trasladada fuera de la prisión para recibir atención médica.
El proceso fallido de ejecución
La condenada permaneció con vida tras recibir dos dosis de pentobarbital durante su ejecución en Tennessee, según relataron testigos de medios de comunicación que presenciaron el procedimiento desde una sala separada de la cámara de ejecución.
Los funcionarios levantaron las cortinas a las 19:27 y dejaron a la vista a Pike, atada a una camilla. En sus últimas declaraciones, la condenada afirmó: «Voy a dejar este mundo como he vivido la mayor parte de mi vida: con amor». También sostuvo que estaba en paz. Pike siguió consciente durante el procedimiento. En un momento, levantó la cabeza y consultó a los funcionarios de la prisión si era normal que sintiera dolor en el brazo. No trascendió a qué se refería. A las 20:26, los testigos informaron que los encargados aplicaron la segunda dosis de pentobarbital. La mujer continuó con respiración audible detrás de la cortina cerrada hasta las 20:53, cuando las autoridades interrumpieron el micrófono y ordenaron la salida de los representantes de los medios.
Los abogados de Pike presentaron esa noche una moción de emergencia ante la Corte Suprema de Tennessee para reclamar la paralización inmediata de la ejecución. La defensa denunció un «sufrimiento innecesario» y sostuvo que el procedimiento vulneraba el derecho de su clienta a no recibir castigos crueles e inusuales. La representación legal también promovió recursos ante el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito y un tribunal de distrito.
El caso representó el segundo intento de ejecución que Tennessee no logró completar este año. En mayo, las autoridades cancelaron la inyección letal de Tony Carruthers, condenado por el secuestro y asesinato de tres personas en 1994, después de que el equipo encargado del procedimiento no consiguiera colocar una vía intravenosa durante más de una hora.
(Con información de EFE)
