El diputado de Unión por la Patria Juan Grabois respondió al discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el presidente anunció medidas para desarrollar inteligencia artificial. Grabois utilizó los términos «imbécil ignorante», «lorito lobotomizado» y «monstruo» en una publicación.
El diputado de Unión por la Patria Juan Grabois respondió al discurso que el presidente Javier Milei pronunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. En una publicación, Grabois calificó a Milei de «imbécil ignorante», «lorito lobotomizado» y «monstruo». El eje de la réplica fue la posición presidencial sobre inteligencia artificial.
En su exposición, Milei anunció que la Argentina buscará ubicarse «en la vanguardia de la libertad» para desarrollar esa tecnología. Enumeró como ventajas del país los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para participar de toda la cadena de valor. También prometió no imponer regulaciones preventivas, limitar la responsabilidad de las empresas que operen con agentes de IA y ofrecer beneficios fiscales.
Milei afirmó que la inteligencia artificial no es neutral desde el punto de vista geopolítico. Sostuvo que Occidente debe liderar su desarrollo para preservar la vida, la libertad, la propiedad privada y la dignidad humana, y explicitó que comparte en ese punto la visión de Donald Trump.
Ese alineamiento concentró la réplica de Grabois. «Lo que dice Milei es que básicamente le vamos a entregar el territorio, los minerales críticos, la energía y la soberanía nacional a la tecnocracia», escribió. Para el dirigente de Patria Grande, la ausencia de controles amenaza el trabajo, la verdad, la libertad, la dignidad humana y hasta la vida en el planeta.
La controversia también tuvo una escala filosófica. En su exposición, Milei describió un momento histórico en el que un mundo comienza a desaparecer antes de que el siguiente haya terminado de nacer. Grabois interpretó ese pasaje como una apropiación no reconocida de Antonio Gramsci, pensador marxista al que el universo libertario ubicaría entre sus adversarios ideológicos.
El diputado completó la referencia con la idea gramsciana del «claroscuro» en el que surgen los monstruos. Luego volvió la metáfora contra el mandatario: «Monstruos como él», sentenció, antes de cuestionar lo que definió como un paradigma tecnocrático desregulado.
La discusión excedió así el tono del mensaje. Detrás de los agravios quedó planteada una disputa concreta: para Milei, las regulaciones anticipadas frenan la innovación y entregan poder al Estado; para Grabois, la desregulación expone los recursos estratégicos y subordina las decisiones nacionales a empresas y potencias extranjeras.
