El rey Carlos III de Inglaterra afronta días de tensión mediática tras la filtración de un libro del conde Charles Spencer que cita supuestos comentarios del monarca sobre Diana, mientras el príncipe Harry y Meghan Markle retoman actividades públicas en Londres.
LONDRES.– El rey Carlos III de Inglaterra se enfrenta a una semana con alta exposición mediática luego de que se filtrara el contenido de un libro escrito por el conde Charles Spencer, hermano de la fallecida princesa Diana, y en el que se atribuyen al monarca declaraciones sobre su exesposa.
El jueves, el rey recibió en Escocia a destacadas figuras del ámbito de la inteligencia artificial, a quienes instó a encontrar un camino que proteja a la humanidad. Sin embargo, la mayoría de los diarios británicos dedicó sus portadas a los detalles del libro de Spencer, cuya publicación está prevista para el próximo martes.
Según extractos publicados por el tabloide Daily Mail, el libro Swan Song: Diana, My Sister cita a Carlos diciendo, en los días posteriores a la muerte de Diana en 1997: “Tengan por seguro que la olvidaremos muy pronto”. El Palacio de Buckingham emitió un comunicado en respuesta: “Su Majestad es consciente de que el dolor del duelo fraternal puede nublar la razón, afectar al juicio y sesgar los recuerdos de formas que los demás no perciben, incluso muchos años después de la pérdida”.
El Daily Mail tituló en su página web: “El rey en guerra”. El Daily Telegraph escribió en su portada: “El Palacio responde al hermano de Diana”, mientras que The Sun afirmó: “Los recuerdos pueden variar… otra vez”, en referencia a una respuesta anterior de la Casa Real a las críticas de Harry y su esposa Meghan.
El libro, que se publicará el martes, fue filtrado luego de que al menos cuatro copias de la edición en holandés fueran robadas de un camión en Holanda el martes, según informaron medios británicos. La BBC indicó que los ejemplares eran transportados desde la imprenta de la editorial holandesa hasta su depósito, lo que precipitó la publicación de extractos por parte del Daily Mail.
En los pasajes difundidos, Spencer relata un tenso intercambio con quien entonces era príncipe de Gales sobre los funerales de Diana. Afirma que Carlos se enfureció durante una conversación sobre la participación de los príncipes Guillermo y Harry, que tenían entonces 15 y 12 años, en el cortejo fúnebre detrás del féretro de su madre. Spencer asegura que intentó oponerse a que los dos jóvenes participaran en la procesión, al considerar que su hermana no habría querido someter a sus hijos a una prueba pública de esa magnitud. También relata que, durante una conversación telefónica, Carlos dijo algo que él interpretó como su “desprecio hacia Diana” y su “horror ante la emoción mundial provocada por su desaparición”.
El Palacio de Buckingham refutó firmemente estas afirmaciones, aunque evitó pronunciarse directamente sobre el fondo de las acusaciones y recordó que, por principio, no comenta los libros que se publican sobre la familia real.
Durante el funeral de Diana en Londres el 6 de septiembre de 1997, Guillermo y Harry caminaron detrás del féretro de su madre hasta la Abadía de Westminster, acompañados por su padre Carlos, el príncipe Felipe y Charles Spencer. Aquel día, Spencer pronunció un discurso fúnebre en el que prometió que su familia velaría por los dos jóvenes príncipes.
La llegada del libro del conde Spencer coincide con la exposición en Londres de un vestido negro que Diana hizo famoso como el “vestido de la venganza”, antes de que se subaste en Estados Unidos en diciembre. Diana lució ese vestido de noche de seda negro sin tirantes en un acto en Londres en 1994, horas después de que Carlos admitió haber cometido adulterio durante su matrimonio.
Harry vuelve a la vida pública en Londres
El príncipe Harry y su esposa Meghan han mantenido un perfil bajo desde su regreso al Reino Unido tres semanas atrás, pero al acercarse sus primeras actividades públicas, surgen tensiones por su seguridad y su relación con la monarquía.
El duque y la duquesa de Sussex se trasladaron desde California el 26 de agosto y no han hecho pronunciamientos públicos. En los últimos días, Meghan ha compartido en Instagram imágenes de su nueva vida británica, en coincidencia con el 42º cumpleaños del príncipe, el martes. Radicada en la región de Cotswolds, en el centro de Inglaterra, según medios, Meghan publicó un montaje de videos con su hijo Archie, de 7 años, y su hija Lilibet, de 5, disfrutando del campo inglés. Antes de eso, Harry solo fue visto en público el 7 de septiembre, cuando aparecieron en Instagram fotos de una visita a un estudio de grabación de Londres.
Harry tiene previsto aparecer esta semana en varios eventos de su organización de beneficencia Invictus Games, para veteranos de guerra heridos. El 21 de septiembre asistirá a la ceremonia de premiación de la organización de caridad WellChild, a la que apoya desde hace casi 20 años.
Los duques de Sussex no son considerados “miembros en activo de la familia real”, según una carta emitida por Lord Chamberlain, el funcionario de mayor rango del Palacio de Buckingham. La carta fue enviada por instrucción de Carlos a “figuras clave” del gobierno, el ejército, así como a Harry y Meghan. Un portavoz de Harry y Meghan afirmó que les había sorprendido la medida.
Jennie Bond, excorresponsal de la BBC para asuntos reales, señaló que la carta es una “declaración de hechos contundente” y revela que “la puerta sigue claramente cerrada a cualquier ambición de la pareja de reanudar sus vidas como miembros activos de la realeza”, publicó en el diario digital iPaper.
Según una encuesta reciente de YouGov, solo el 16% de los británicos respalda un posible regreso de la pareja a las tareas reales, contra la mitad que lo rechaza.
Agencias AP, AFP y Reuters
