El Gobierno nacional dispuso una serie de medidas vinculadas a la cuestión Malvinas, entre ellas sanciones a empresas que operen en la exploración y explotación petrolera en las inmediaciones de las islas, la aceleración de la reconstrucción de la base naval en Ushuaia y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional. Las disposiciones incluyen reasignaciones presupuestarias para la SIDE y Defensa, y el impulso de proyectos de ley en Cancillería y Legal y Técnica.
El Gobierno nacional anunció una serie de medidas relacionadas con la cuestión Malvinas. Las disposiciones incluyen sanciones para las empresas que formen parte de la exploración y explotación petrolera en los alrededores de las islas, la aceleración de la reconstrucción de la base naval en Ushuaia y la formación de un Consejo de Seguridad Nacional.
Según se informó, se reasignaron partidas para reforzar el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y del Ministerio de Defensa. No se precisó qué áreas del Estado perdieron recursos. También se anticipó la elaboración de proyectos de ley para sostener estas medidas, en los que trabajan la Secretaría de Legal y Técnica, Cancillería y Defensa.
El Gobierno comunicó que tres de las principales compañías globales de servicios petroleros no trabajarán en Malvinas, a diferencia de lo que ocurre en Vaca Muerta. Fuentes del ámbito energético señalaron que ninguna de esas firmas tenía previsto involucrarse en el posible negocio malvinero, al igual que las grandes petroleras, debido a los riesgos que implica para cualquier gran inversión un espacio en disputa internacional. Las mismas fuentes indicaron que para que tres empresas informaran que no tendrían actividad en un lugar donde no proyectaban hacerlo se recurrió a los buenos oficios de algunos directivos y empresarios argentinos del negocio petrolero, como Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.
Marín también debió responder al dato de que una empresa neerlandesa que participa en el megaproyecto para llevar gas de Vaca Muerta a la futura terminal marítima rionegrina de Punta Colorada, liderado por YPF asociada a otras firmas, participa como proveedor en Malvinas. Esta compañía, llamada Bluewater, aún no fue denunciada por el Gobierno, como sí lo fueron cerca de medio centenar de firmas. Tampoco fue observada la británica Harbour Energy, a la que YPF sumó en la sociedad para el plan de gas licuado Argentina LNG, y que había absorbido a una petrolera ya sancionada años atrás por operar en Malvinas.
Horas antes de la cadena nacional, el presidente Javier Milei mantuvo una cumbre con su par de Chile, José Antonio Kast, sin que se registraran consultas o quejas sobre la cuestión Malvinas. El día previo, en Santiago, se informó que una compañía naviera chilena cerró un acuerdo para llevar provisiones de Punta Arenas a Puerto Argentino, en las islas, de manera directa y regular.
El viernes 11, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno viajaron a Tierra del Fuego para verificar las obras de actualización de la base naval. Las obras están avanzadas apenas un 10% y se hallaban paralizadas. Fuentes oficiales revelaron que los 142 millones de dólares reasignados a Presti para acelerar la construcción de la base serán insuficientes. Administrativos del Ministerio evalúan cómo gestionar ante el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, para modificar los números del área en el Presupuesto 2027. También se mencionó la situación de la obra social de las Fuerzas Armadas.
El mismo viernes se dejó trascender que Milei finalmente desactivaba su posible viaje a Gran Bretaña de octubre, aunque en el Ministerio de Relaciones Exteriores nunca hubo precisiones sobre si iba a ir a Oxford, a una nueva ronda de Argentina Week en Londres o a otro destino.
La Cancillería lanzó el Sistema de Articulación de Política Exterior para coordinar las nuevas decisiones oficiales sobre Malvinas, que estarán bajo la órbita de la Secretaría de Malvinas, encabezada por Paola Di Chiaro. Fuentes diplomáticas le reconocen a Di Chiaro, politóloga especializada en seguridad y relaciones internacionales, sus dotes para mantenerse en el cargo. Designada en la gestión de Diana Mondino, subsistió a su salida, a las llegadas de Gerardo Werthein y Quirno y a la influencia en el ministerio de Karina Milei.
Según relatan en los pasillos de la Cancillería, la permanencia de Di Chiaro obedecería más al desinterés que tenía para el Gobierno la problemática de Malvinas que a su capacidad. La funcionaria, junto a su padrino político, el macrista Fulvio Pompeo, lidera la fundación Argentina Global, que promueve becas para futuros líderes financiadas por el gobierno británico, a través de su embajada en Buenos Aires.
