El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, afirmó este jueves en Rosario que «hay mucho que corregir, hay mucho que limpiar todavía» en el funcionamiento de la Justicia federal de esa ciudad. Lo hizo durante el acto de juramento del nuevo juez federal Florentino Malaponte, en la Cámara Federal de Rosario, donde también se refirieron a la situación del fuero el presidente de ese tribunal, Aníbal Pineda, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, afirmó este jueves que «hay mucho que corregir, hay mucho que limpiar todavía y lo vamos a seguir haciendo» en la Justicia de Rosario. Lo hizo durante el acto de juramento del nuevo juez federal Florentino Malaponte, realizado en la Cámara Federal de Rosario.
Rosatti señaló que, si bien las estadísticas muestran una mejora en la situación del narcotráfico en la ciudad, «esto no ha terminado ni mucho menos, ni mucho menos, ni mucho menos». Sostuvo que detrás del delito visible existe un «entramado muy complejo» que requiere investigaciones más amplias. «No se agota con el delincuente que puede hoy estar en la cárcel», explicó, y mencionó que las organizaciones también dependen de quienes lavan el dinero, brindan protección o adoptan conductas de «mirar para otro lado».
El titular de la Corte recordó que hace cuatro años el máximo tribunal eligió Rosario para realizar un encuentro sobre narcotráfico. En esa línea, utilizó la metáfora del «reflector»: cuando se ilumina un problema, dijo, aquello que estaba claro se vuelve más visible, pero también quedan expuestas las zonas oscuras.
En su discurso, Rosatti se dirigió a los integrantes del Poder Judicial. Reconoció a fiscales y jueces provinciales y federales que, según dijo, «honraron el cargo», y marcó una diferencia con quienes se apartan de sus obligaciones: «Los que no honran el cargo deben merecer el condigno castigo».
El acto estuvo atravesado por referencias a casos de corrupción en la Justicia federal rosarina. El presidente de la Cámara Federal de Rosario, Aníbal Pineda, mencionó que hay dos jueces con prisión preventiva en el fuero: Marcelo Bailaque, procesado por lavado de dinero, quien renunció antes de enfrentar un proceso de destitución, y Gastón Salmain, procesado por el presunto cobro de coimas a cambio de fallos, cuyo jury comenzará el próximo 6 de octubre. Pineda destacó avances institucionales y el impacto del sistema acusatorio.
El juez federal de Garantías Daniel Rodríguez Da Cruz también se refirió a la corrupción dentro del Poder Judicial. Las referencias cobraron peso porque Malaponte asumió un cargo que permanecía vacante desde hacía diez años.
A Malaponte, a quien dijo no conocer previamente, Rosatti le recomendó: «Hay muchas tentaciones en esta ciudad. Le pido que no pierda la ‘doble H’: humildad y honestidad». Y agregó: «Se es juez las 24 horas del día, los 365 días del año».
El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, destacó durante la jornada la cantidad de vacantes cubiertas en el fuero durante la gestión de Javier Milei. «El crimen está organizado, pero ahora el Estado también está más organizado», afirmó. La frase buscó resumir un cambio de estrategia frente al narcotráfico, con mayor coordinación entre las fuerzas de seguridad y la Justicia.
Rosatti, sin embargo, evitó presentar la situación como resuelta. Insistió en que el compromiso institucional debe continuar sobre las zonas que todavía no fueron alcanzadas por la respuesta del Estado. Del encuentro participaron además integrantes de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe.
