El antropólogo y escritor relata cómo, tras la pérdida de su esposa, abandonó la escritura académica para dedicarse a la narrativa de ficción, y reflexiona sobre el ‘viejismo’ y el rol de la ‘Generación Silver’ en la sociedad actual.
El antropólogo, experto en Relaciones Internacionales y escritor, de 77 años, publicó un artículo en el que narra su transición de la escritura de ensayos geopolíticos a la ficción narrativa, y analiza el fenómeno del ‘viejismo’ en el contexto del envejecimiento poblacional.
En el texto, el autor explica que, tras la muerte de su compañera de vida, enfrentó dos opciones: permanecer en un duelo perpetuo o transformar el dolor en un impulso vital. Optó por esta última, abandonando la solemnidad académica para dedicarse a la literatura irreverente, que describe como un refugio terapéutico y una vía de reinvención personal.
El artículo señala que el cambio demográfico actual, con un crecimiento inédito de la población mayor de 60 años, junto con los avances en biotecnología y medicina preventiva, ha dado lugar a la llamada ‘Generación Silver’, que participa activamente en la economía global mediante el turismo, la innovación tecnológica y el consumo orientado al bienestar.
El autor sostiene que, a pesar de este dinamismo, persiste un sesgo cultural que denomina ‘viejismo’, el cual asocia la jubilación laboral con un retiro existencial. Afirma que la sociedad, marcada por la inmediatez y el culto a la juventud, tiende a arrinconar a las personas mayores en la inactividad, ignorando el valor de la ‘memoria vivencial’ como herramienta para interpretar el presente.
En su caso, esa búsqueda de libertad se materializó en su reciente libro de relatos ‘Room Service en la Selva’, donde dejó de lado la corrección política y el tono docto para adoptar el humor mordaz, la ironía y la sátira. La obra, según el autor, demuestra que la creatividad no caduca con el paso del tiempo.
El autor pertenece a una generación que, según describe, fue moldeada por exilios, mudanzas y crisis complejas, por lo que la resiliencia es un hábito natural. Concluye que, si bien la ciencia ha extendido la esperanza de vida, la decisión de llenar esos años con proyectos y sentido sigue siendo personal.
