La Embajada de Estados Unidos en Cuba publicó en la última semana tres alertas dirigidas a sus ciudadanos por el aumento de enfermedades diarreicas y delitos contra la propiedad en la isla, en el marco del deterioro de los servicios básicos.
La Embajada de Estados Unidos en Cuba emitió durante la última semana tres alertas dirigidas a sus ciudadanos ante el aumento de enfermedades diarreicas y delitos contra la propiedad en la isla. Las comunicaciones fueron publicadas en la red social X.
En la primera alerta, difundida este viernes, la sede diplomática señaló que ha observado «un aumento significativo de enfermedades diarreicas en toda Cuba», asociado al deterioro de la infraestructura de agua y energía. Según el texto, ese deterioro afecta el suministro de agua y el almacenamiento y control de temperatura de los alimentos. La embajada reportó casos de infección por bacterias como Escherichia coli y Shigella, así como por otros patógenos gastrointestinales.
Una segunda alerta, publicada hace una semana, advierte sobre los «importantes desafíos para la salud y la seguridad» que representan la falta de agua y los cortes de energía. En esa comunicación, la embajada atribuyó la situación a «la mala gestión de la infraestructura pública por parte del régimen» de La Habana.
La tercera alerta, difundida hace tres días, previene sobre «un aumento notable de hurtos o robos al descuido» en vehículos en La Habana. El texto indica que «el deterioro de las condiciones económicas ha provocado un aumento generalizado de la delincuencia en Cuba».
Cuba está bajo embargo de Estados Unidos desde 1962. En la actualidad, la isla atraviesa una crisis económica con apagones de hasta 60 horas en algunas regiones, inflación y escasez de alimentos y medicinas. El gobierno cubano atribuye la crisis a las sanciones estadounidenses, mientras que Washington mantiene una política de máxima presión.
En paralelo, Estados Unidos ha enviado en los últimos meses cargamentos de ayuda humanitaria a Cuba, cuya distribución fue confiada a la iglesia católica, que históricamente ha mediado entre ambos países.
