El condado de Miami-Dade analiza una posible campaña promocional con Rockstar Games para el lanzamiento de Grand Theft Auto VI. Dos funcionarios locales expresaron su oposición al uso de recursos públicos para promover el universo ficticio de Vice City.
El condado de Miami-Dade, en Florida, evalúa una posible colaboración con la empresa Rockstar Games para acompañar el lanzamiento del videojuego Grand Theft Auto VI, previsto para noviembre. La iniciativa generó una declaración conjunta del comisionado Juan Carlos Bermúdez y la sheriff Rosie Cordero-Stutz, quienes manifestaron su rechazo al uso de recursos públicos para promocionar el juego y su universo ficticio de Vice City.
Según el comunicado, entre las ideas consideradas por la administración del condado figuraban el uso de la marca Vice City en activos públicos y el cambio temporal del nombre del Aeropuerto Internacional de Miami a “Aeropuerto de Vice City”.
Bermúdez sostuvo que la discusión no se centra en la atención global que podría generar el videojuego, sino en si el gobierno local debería utilizar fondos públicos para publicitar “una representación ficticia de Miami centrada en el crimen, la violencia y la ilegalidad”. En la declaración conjunta, el comisionado afirmó: “Todavía no puedo creer que estemos siquiera considerando cambiar temporalmente el nombre de importantes instalaciones del condado”. Agregó que Miami-Dade ha construido durante décadas una reputación como destino de turismo, negocios, inversión y oportunidades, y que “deberíamos promocionar el Miami-Dade que tanto nos ha costado construir, no una versión ficticia de nuestra comunidad”.
Por su parte, Cordero-Stutz señaló que “Grand Theft Auto es una franquicia de videojuegos basada en actividades delictivas”. Enumeró que el universo ficticio incluye asesinatos, robos, narcotráfico, secuestros de vehículos y violencia contra las fuerzas del orden, conductas que, según dijo, la Oficina del Sheriff de Miami-Dade intenta prevenir diariamente. La sheriff consideró necesario revisar “el mensaje que transmitimos cuando nuestro propio gobierno promueve una identidad ficticia centrada en muchos de esos mismos delitos”.
De acuerdo con NBC Miami, la iniciativa surgió después de que Rockstar Games contactara al condado para analizar una colaboración vinculada al lanzamiento del título. Autoridades del condado ven en el proyecto una posibilidad para atraer turismo relacionado con los videojuegos y generar ingresos. Un funcionario citado por NBC Miami explicó que, dada la influencia de Miami-Dade en el juego, existía “una oportunidad única para generar ingresos para el condado al tiempo que se da a conocer Miami-Dade a un público masivo”.
Otros funcionarios citados por Miami Herald aclararon que hubo conversaciones con la empresa, pero que no se había aprobado ni acordado formalmente ninguna propuesta. En su comunicado, Bermúdez reclamó transparencia sobre cualquier intercambio entre el condado y la empresa, y pidió que se detallen el beneficio público, los costos y los recursos comprometidos en una eventual colaboración.
Según Miami Herald, la reacción pública de la sheriff se produce mientras ella y la alcaldesa Daniella Levine Cava buscan apoyo en la comisión para propuestas de financiamiento distintas para la Oficina del Sheriff en el presupuesto de 2027. El condado financia a esa agencia con 1.200 millones de dólares. La propuesta de la alcaldesa contempla un aumento del 6%, mientras que Cordero-Stutz solicita un incremento del 12%.
Las autoridades del sistema judicial del condado pidieron quedar al margen de cualquier eventual promoción vinculada a Vice City. La jueza principal Ariana Fajardo y el secretario judicial Juan Fernandez-Barquin señalaron en una carta a la alcaldesa, recogida por Miami Herald, que no creen que se deba incorporar a los tribunales en una campaña de un videojuego cuyos ejes son la actividad criminal, la violencia y las persecuciones policiales. No obstante, la carta no descartó un acuerdo general y reconoció que la operación podría abrir oportunidades económicas “significativas” que podrían “beneficiar fiscalmente al condado de Miami-Dade”.
