La causa contra Claudio Barrelier por la presunta privación ilegítima de la libertad de una joven de 21 años ocurrida el 6 de mayo de 2025 en Córdoba pasó por varias etapas procesales. El expediente, que comenzó como flagrancia, fue transferido a otra fiscalía tras el femicidio de Agostina Vega.
El 6 de mayo de 2025, una joven identificada como Milagros (21) denunció que fue privada ilegítimamente de su libertad en una vivienda ubicada en Juan del Campillo 878, en la ciudad de Córdoba. El hecho ingresó a la Justicia como un delito en flagrancia.
Según el relato de la víctima, Claudio Barrelier la contactó por Instagram durante la madrugada de ese día, pidiéndole que guardara bolsos con dinero a cambio de un pago. Tras negarse inicialmente, ella aceptó encontrarse. Antes de asistir, avisó a su novio y a su madre.
Milagros declaró que, al llegar a la vivienda, Barrelier cerró la puerta con llave, apagó las luces y puso música. Luego, según su testimonio, sacó un arma de fuego de un mueble, la amenazó, la obligó a desvestirse, le ató las manos, le colocó cinta en la boca y en los tobillos, y le quitó el teléfono celular.
Cuando Barrelier salió de la casa para ingresar la moto de la joven, ella logró zafarse y huyó. Fue auxiliada por personas que se encontraban en una barbería ubicada frente al domicilio, quienes llamaron al 911. Barrelier fue detenido en el lugar.
El 7 de mayo, el fiscal Iván Rodríguez, a cargo de la causa, ordenó constatar el domicilio. Al día siguiente dispuso un allanamiento, que resultó negativo: no se hallaron la ropa de la víctima, su teléfono ni el arma mencionada. El 20 de mayo, Rodríguez tomó una nueva declaración a Milagros. El 26 de mayo, dispuso la libertad de Barrelier.
Según fuentes de la investigación, se consultó a una Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual, cuyo titular consideró que no había elementos para intervenir. Los padres de la víctima no fueron convocados a declarar.
El 24 de mayo de 2025 ocurrió el femicidio de Agostina Vega, por el cual Barrelier también fue imputado. A partir de ese hecho, la causa pasó a la Fiscalía a cargo de Raúl Garzón, quien actualmente investiga ambos casos.
Un Renault Clío gris que se detuvo frente a la vivienda el día del hecho fue inicialmente objeto de sospecha. Posteriormente se constató que pertenecía a un vecino que se detuvo para ofrecer ayuda.
La pericia psicológica realizada a la víctima, que llegó a la Fiscalía de Garzón, concluyó que la situación vivida le provocó un “daño psíquico grave”. El informe fue compartido por la perito oficial y la perito de la querella.
El fiscal Iván Rodríguez, quien estuvo a cargo de la causa hasta fines de mayo de 2025, fue designado procurador penitenciario adjunto, pero no asumió el cargo. El gobierno provincial y el Tribunal Superior frenaron su asunción. El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados aún no se pronunció sobre los pedidos de destitución presentados.
