Carlos Damín, integrante de la junta médica que evaluó el caso, declaró en el juicio por la muerte de Diego Maradona que el exjugador debía haber sido internado, incluso contra su voluntad, por su delicado estado de salud.
Buenos Aires, 18 agosto (NA) — El toxicólogo Carlos Damín, jefe del Servicio de Toxicología del Hospital Fernández e integrante de la Junta Médica Interdisciplinaria, declaró este martes en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Damín sostuvo que el exfutbolista tendría que haber sido internado «incluso contra su voluntad» debido a su cuadro de salud, en lugar de recibir asistencia domiciliaria.
Damín afirmó que Maradona era un «paciente de riesgo» por sus antecedentes como consumidor de cocaína, lo que le ocasionó problemas cardíacos. Además, señaló que «no había medicación antihipertensiva ni cardiológica en el listado, tampoco tenía un médico clínico, no tenía un cardiólogo y, si bien tenía psiquiatra, no estoy seguro de que lo haya visto con la frecuencia necesaria».
En su testimonio, Damín también se refirió a la psiquiatra Agustina Cosachov, a quien acusó de suministrarle a Maradona «una batería de medicamentos sin saber si los mismos podían causarle efectos secundarios al paciente». Ratificó que el exjugador tenía el hígado y los riñones «muy dañados».
«El paciente tomaba mucha medicación que no era la adecuada; hubiera requerido otro tipo de internación, incluso una involuntaria. Un paciente sin control de sí mismo, sin controles de cuidado, que no puede tomar alcohol y toma, no puede comer con sal y come, decide quién entra y quién sale: no puede estar en una casa», agregó.
Por su parte, Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico, ratificó que Maradona «tenía un problema renal crónico» que era difícil de detectar porque «no se exterioriza», y que se confirmó mediante la autopsia tras su fallecimiento.
Ambos profesionales integraron el análisis coordinado por el comisario mayor y director de Medicina Legal de la Superintendencia de la Policía Científica, Carlos Mauricio Cassinelli, quien ya prestó testimonio en dos ocasiones en este debate oral y público, según la agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con las conclusiones de la Junta Médica, Maradona sufría una enfermedad renal crónica; los riñones presentaban una superficie rugosa en la macroscopía, y se detectó una necrosis tubular aguda y una glomeruloesclerosis con fibrosis intersticial y atrofia muscular leves en la microscopía.
«Según los antecedentes del paciente, el consumo de cocaína puede ser uno de los causales (de la glomeruloesclerosis focal y segmentaria), el cual no obstante puede no ser excluyente», indica el escrito de 138 páginas al que accedió NA.
Los estudios histopatológicos complementarios a la autopsia negaron la presencia de alcohol y drogas en el cuerpo del exjugador.
El juicio se encuentra en una etapa clave, ya que el análisis pericial es la prueba más importante para los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, quienes imputaron por homicidio simple con dolo eventual al neurocirujano Leopoldo Luque, a la psiquiatra Agustina Cosachov, al psicólogo Carlos Díaz, al clínico Pedro Di Spagna, a la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Forlini, al enfermero Ricardo Almirón y al coordinador de enfermería Mariano Perroni.
