Un informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA) registra una desaprobación del 62,8% hacia la gestión de Javier Milei y una preferencia mayoritaria por un cambio de gobierno de cara a 2027. En una simulación de segunda vuelta, el gobernador bonaerense Axel Kicillof obtiene el 48,2% de los votos frente al 39,3% del Presidente.
El último Monitor Sociopolítico y Electoral del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) indica que la desaprobación de la gestión de Javier Milei alcanza el 62,8%, mientras que la aprobación se ubica en el 37,2%. El estudio, de alcance nacional, se basó en un panel de 2.184 casos.
Según el informe, entre quienes votaron a Milei en el ballotage de 2023, la desaprobación asciende al 33,6%. Además, el 64,1% de los consultados prefiere un cambio de gobierno para 2027, frente al 35,9% que opta por la continuidad.
En cuanto a la intención de voto por espacio, La Libertad Avanza lidera con el 32,0%, seguida por el peronismo kirchnerista (24,5%), el peronismo no kirchnerista (13,4%), la Izquierda Unida (9,9%), el PRO (6,6%) y un 6,9% de indecisos.
En un ballotage hipotético entre Javier Milei y Axel Kicillof, el gobernador bonaerense obtiene el 48,2% de los sufragios, mientras que el Presidente alcanza el 39,3%. Un 12,0% de los encuestados afirma que no elegiría a ninguno.
El relevamiento también muestra que las principales preocupaciones nacionales son los bajos salarios (63,1%) y la corrupción (62,8%), seguidas por el funcionamiento de la Justicia (54,5%), la falta de trabajo (54,2%), las medidas de ajuste del Gobierno (49,6%) y la pobreza (46,0%). La inflación retrocedió al 27,7% de las menciones.
En el análisis cualitativo, los investigadores de la UBA señalan que el desgaste de la gestión trasciende la coyuntura material y que los casos de fuerte impacto mediático vinculados al entorno oficialista erosionan el activo simbólico de representar una alternativa ética frente a la ‘casta’.
El informe también registra que el 60,6% de los consultados califica como mala o muy mala la situación económica general del país, mientras que la evaluación sobre la economía personal o familiar es más moderada: 46,9% negativa y 31,4% positiva.
