Tras una década fuera del país, el supuesto líder de uno de los mayores carteles de Europa fue trasladado desde Dubai y acusado de dirigir una organización criminal; quedó detenido en una prisión de máxima seguridad.
DUBLÍN.- Después de una década fuera de Irlanda y años bajo la mira de las autoridades internacionales, Daniel Kinahan regresó este domingo a su país. El presunto jefe de uno de los principales carteles de Europa fue extraditado desde Dubai y acusado ante un tribunal de dirigir una organización criminal.
Kinahan, de 49 años, aterrizó alrededor de las 18.30 en el aeródromo de Casement, una base militar al oeste de Dublín, a bordo de un avión del gobierno irlandés. Un operativo de seguridad acompañó su llegada: un helicóptero sobrevoló la zona y un convoy de vehículos con vidrios polarizados abandonó rápidamente el lugar con las sirenas encendidas.
Poco después, Kinahan compareció ante el Tribunal Penal Especial de Dublín, que ordenó su prisión preventiva hasta una nueva audiencia prevista para el 5 de octubre. La acusación sostiene que dirigió las actividades de una organización criminal entre octubre de 2015 y abril de 2017. Luego fue trasladado a la cárcel de Portlaoise, a unos 80 kilómetros de la capital.
Su grupo, el Kinahan Organised Crime Group (KOCG), es considerado la mayor organización criminal de Irlanda y posee una riqueza estimada por la policía en más de 1150 millones de dólares. Las autoridades vinculan al cartel con el narcotráfico internacional, el tráfico de armas y otras actividades delictivas.
La historia del clan se remonta a la década de 1980. Según reconstruyó The Guardian, el padre de Daniel, Christopher “Christy” Kinahan, comenzó entonces un negocio familiar basado en la importación de heroína a Dublín. Con el tiempo desarrolló una red con conexiones en América Latina, el norte de África, Reino Unido y Europa.
Daniel Kinahan comenzó a atraer la atención internacional años después. Un cable diplomático estadounidense de 2009 lo describió como un empresario irlandés involucrado en el narcotráfico europeo. Poco después fue detenido en España junto con su padre, aunque la familia superó aquella ofensiva judicial sin grandes consecuencias.
El punto de inflexión llegó en febrero de 2016, cuando una disputa con la banda rival Hutch derivó en un intento de asesinato contra Kinahan durante el pesaje de una pelea de boxeo en el hotel Regency, en Dublín. Kinahan sobrevivió, pero el episodio alimentó una cadena de asesinatos.
Desde entonces, Kinahan no volvió a mostrarse públicamente en Irlanda. Pasó por el sur de España y finalmente se instaló en Dubai, desde donde mantuvo un alto perfil en el mundo del boxeo. Fundó la empresa de representación MTK Global, que llegó a convertirse en una compañía influyente del deporte y lo acercó a figuras como Tyson Fury.
Su aparente inmunidad comenzó a resquebrajarse en 2022, cuando Estados Unidos ofreció recompensas de hasta 15 millones de dólares por información que permitiera detener o condenar a Daniel, a su padre y a su hermano Christopher Jr.
El cerco se estrechó todavía más después de que Irlanda y Emiratos Árabes Unidos acordaran en mayo de 2025 un tratado de extradición. Ese mismo mes, Sean McGovern, considerado un lugarteniente del cartel, fue enviado a Irlanda y posteriormente condenado a 24 años de cárcel.
Kinahan fue finalmente arrestado en Dubai en abril de este año, después de que Irlanda emitiera una orden internacional de detención. Las autoridades emiratíes rechazaron el mes pasado su apelación contra la extradición y despejaron así el camino para su regreso.
El caso también refleja un cambio en la actitud de Dubai frente a los grandes grupos criminales europeos. Un informe de Europol de 2024 había descrito al emirato como un centro desde el cual narcotraficantes coordinaban sus operaciones a distancia, además de disfrutar de una vida de lujo y canalizar activos a través de propiedades y bienes costosos.
Ahora, tras años de persecución internacional, Kinahan espera en prisión el comienzo de su batalla judicial.
Agencia AFP
