El ingreso masivo de migrantes a Ceuta, enclave español en África, provocó el colapso de los controles fronterizos y puso en tensión la relación entre España y Marruecos. Según la periodista Ana Gershenson, casi la totalidad de los ingresados ya regresó, aunque 5.000 permanecen en la ciudad.
La crisis migratoria en Ceuta, enclave español en el norte de África, volvió a tensar la relación entre España y Marruecos luego del ingreso masivo de personas durante el viernes pasado. La situación generó preocupación en España y en la Unión Europea por el colapso de los controles fronterizos y el trasfondo diplomático del conflicto.
La periodista y corresponsal de +Perfil, Ana Gershenson, describió la magnitud del episodio: «Todavía no ha terminado, todavía no se han calmado las aguas, digamos, en la política española ni tampoco todo lo que viene sucediendo».
Según Gershenson, el ingreso de migrantes fue de una dimensión inédita: «Se calcula que 88.000 personas saltaron las vallas y llegaron a nado el viernes pasado». La cifra adquiere mayor impacto si se compara con la población del enclave: «80.000 ciudadanos tiene Ceuta. Imagínate, casi la misma cantidad de personas que viven en Ceuta fueron duplicadas en apenas unas horas».
La llegada masiva provocó un escenario de caos en la ciudad. Gershenson relató que «había gente durmiendo en la calle, corridas en las calles, los negocios no abrieron, miedo, la gente que vivía en Ceuta, en sus edificios, en sus casas, con temor», mientras que «eran desbordadas las autoridades policiales».
Aunque la mayor parte de los migrantes ya regresó a Marruecos, la crisis continúa. La periodista explicó que «ya retornaron casi todos los marroquíes», pero aclaró que «hay 5.000 y es mucho en 80.000 personas que haya 5.000, algunos escondidos, 5.000 que no retornaron, están escondidos, los están buscando y otros son menores».
Uno de los factores que complicó la respuesta española fue el reciente fallo del Tribunal Supremo sobre las denominadas «devoluciones en caliente». Gershenson explicó que «el Tribunal Superior dice que si llegan por agua sin ninguna barrera no pueden ser devueltos los inmigrantes ilegales en caliente».
Esa circunstancia también ayuda a explicar el elevado número de víctimas fatales durante el cruce. «Muchos llegaron a nado y por eso también hay muertos, 88 muertos, supuestamente más 11 que dice Marruecos, casi 100 muertos», señaló. Además, describió escenas dramáticas: «Hay imágenes tremendas de bebés que están sin saber nadar, obviamente en gomas, así nomás para que floten».
