La actriz colombiana Natalia Reyes aseguró haber sufrido violencia obstétrica durante el nacimiento de su hija Isla, tras más de 52 horas de trabajo de parto que culminaron en una cesárea de emergencia en una clínica de Cartagena.
La actriz colombiana Natalia Reyes denunció haber enfrentado violencia obstétrica durante el nacimiento de su hija Isla, tras más de 52 horas de trabajo de parto que terminaron en cesárea de emergencia en una clínica de Bocagrande, Cartagena.
En una entrevista con la periodista Jennifer Montoya, Reyes declaró que su plan original era parir en su casa, ubicada en la zona insular de la ciudad. Para respaldar sus decisiones, preparó un plan de parto y presentó un derecho de petición ante la clínica que tenía como plan de contingencia. «Hice la tarea muy bien hecha», afirmó. «Hice la investigación, mi curso».
Sin embargo, las complicaciones climáticas y la extensión del trabajo de parto frustraron ese plan. Después de más de 52 horas, tuvo que trasladarse en lancha de emergencia hasta el centro asistencial. Allí encontró lo que describió como un sistema que no reconocía sus decisiones ni sus tiempos. «Me encontré con un sistema supremamente inhumano, muy poco sensible a las necesidades humanas e individuales», sostuvo la actriz, conocida por su participación en Terminator: Dark Fate, La vendedora de rosas y Pandillas, guerra y paz.
Dos situaciones concretas concentran sus críticas. La primera: su esposo, Juan Pedro San Segundo, no pudo acompañarla durante la cesárea por las restricciones sanitarias que aún regían en el período pospandemia. La segunda: el personal médico se negó a esperar el cese natural del latido del cordón umbilical antes de cortarlo. «No, te doy un minuto», le respondieron cuando pidió que esperaran.
Reyes reconoció que su situación distaba mucho de la que enfrentan la mayoría de las mujeres en Colombia. Contaba con partera, médica particular y medicina prepagada, y aun así sintió el peso de lo que denominó un sistema «violento, frío, inhumano». Desde esa conciencia planteó la pregunta que, según ella, debería incomodar: «¿Qué pasa con las personas que no tienen estos privilegios?», afirmando que incluso ella, contando con medicina prepagada y comodidades necesarias, el trato no fue el más cálido.
La actriz también trazó una comparación entre el sistema de salud colombiano y el de países con mayor desarrollo económico. Señaló que, pese a sus fallas en humanización materna, la cobertura operativa en Colombia supera en accesibilidad a la de naciones como Estados Unidos, donde los costos médicos excluyen a gran parte de la población.
Fuera de su carrera en cine y televisión, Reyes lidera junto a su esposo proyectos de turismo sostenible en el Caribe colombiano, entre ellos el hotel Fénix Beach en la isla de Tierra Bomba.
Una semana después del nacimiento de la pequeña Isla, la actriz compartió una publicación en su cuenta de Instagram sobre la experiencia post-parto como mamá primeriza. «Aquí estamos a una semana de haber parido a esta cachorra hermosa, empezando a procesar lo intenso que puede llegar a ser un parto y maravilloso, a pesar del sueño y del plan que yo tenía de tener un parto natural, después de muchas horas de trabajo de parto (…) eso terminó en una cesárea, entonces, recuperarse de una cirugía, además de estar conociendo a un ser, aprendiendo a lactar, no dormir, sentirse hinchado, este filtro ayuda, pero tengo la cara muy manchada después de todo el embarazo; realmente esto para dedicarle todo mi amor y admiración, primero a mi mamá y a todas las mamás por su coraje, su valentía, porque realmente es un proceso muy intenso, maravilloso», expresó.
