La Asamblea Legislativa de las Islas Malvinas remitió una carta formal a la Comisión Disciplinaria de la FIFA para que analice la exhibición de una bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” durante los festejos de la Selección argentina tras la victoria ante Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026.
La Asamblea Legislativa de las Islas Malvinas presentó una carta formal ante la Comisión Disciplinaria de la FIFA para solicitar que el organismo evalúe la exhibición de una bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” durante los festejos de la Selección argentina tras la victoria frente a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026.
El escrito, fechado el 16 de julio y firmado por el presidente del cuerpo legislativo isleño, Jack Ford, sostiene que la imagen difundida tras el encuentro constituye una manifestación de carácter político vinculada con la disputa por la soberanía del archipiélago. Además, hace referencia a videos en los que futbolistas del plantel encabezado por Lionel Scaloni entonaron cánticos relacionados con el reclamo argentino sobre las islas.
En la presentación, las autoridades isleñas expresaron que este tipo de episodios “no sorprenden”, aunque afirmaron lamentar que se produzcan en una competencia organizada por la FIFA. También recordaron que, según su interpretación, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ya había recibido una sanción del organismo en 2014 por un hecho de características similares.
Como parte de su planteo, el gobierno isleño argumentó que la utilización de símbolos o mensajes vinculados con la disputa territorial contradice las normas disciplinarias de la FIFA, que prohíben la exhibición de contenidos políticos, religiosos o personales durante los partidos y demás eventos oficiales.
La carta también menciona la guerra de 1982 y sostiene que ese antecedente debería ser considerado por la FIFA al momento de evaluar el caso. Asimismo, recuerda el referéndum realizado en 2013, en el que, según las autoridades de las islas, el 99,8% de los votantes respaldó la continuidad del territorio como dependencia británica de ultramar.
“El fútbol es, ante todo, un deporte, y la política del Gobierno de las Islas Falkland es que no se introduzca la política en el deporte”, afirma el documento, que además cita declaraciones del ministro británico Peter Kyle en favor de mantener separadas las cuestiones políticas de las competencias deportivas.
