Uno de los nuevos portones de seguridad instalados por la Municipalidad de Villa Allende fue vandalizado durante la noche y el municipio ya trabaja junto a la Policía para identificar al responsable.
Uno de los nuevos portones de seguridad instalados por la Municipalidad de Villa Allende fue vandalizado durante la noche y el municipio ya trabaja junto a la Policía para identificar al responsable.
El secretario de Gobierno, Felipe Crespo, confirmó que el portón fue forzado con un vehículo y aseguró que el objetivo habría sido dejarlo abierto. «Lo han empujado con una camioneta o con algo así hasta que cedió el pasador», explicó en diálogo con Punto a Punto Radio (90.7 FM).
El hecho ocurrió sobre el último de los portones colocados dentro del plan de seguridad implementado por el municipio. Según explicó Crespo, la estructura principal no sufrió daños, aunque la presión ejercida logró doblar el mecanismo de cierre. «El portón no se rompió. Lo que cedió fue el pasador por la presión de una camioneta o un auto. Ya está nuevamente operativo».
A raíz del episodio, el municipio decidió incorporar nuevos refuerzos para impedir que vuelva a ocurrir. «Se le va a agregar un pasador extra y otros elementos de seguridad para que ni siquiera una camioneta pueda vulnerarlo».
La Policía busca al responsable
El funcionario señaló que durante la mañana mantuvo una reunión con el jefe policial de la zona norte para avanzar en la investigación. Si bien el sector donde ocurrió el ataque no cuenta con una cámara apuntando directamente al portón, explicó que el barrio sí posee un sistema de videovigilancia.
«Las cámaras están instaladas dentro del barrio y en los corredores seguros, donde también hay lectoras de patentes», precisó.
Hasta el momento no hay personas identificadas, aunque aseguró que la fuerza policial trabaja sobre distintas líneas investigativas.
Crespo recordó que ese portón había sido el último en instalarse y que previamente existieron cuestionamientos de un grupo de vecinos. Según indicó, el proyecto atravesó todas las instancias administrativas antes de ejecutarse, incluyendo un registro de oposición, un amparo judicial y la aprobación de la ordenanza correspondiente.
«Ya nos habían avisado que había gente con ganas de romperlo cuando estuviera instalado», afirmó.
El secretario sostuvo que espera que la investigación permita esclarecer lo ocurrido y remarcó que se trata de un daño contra un bien público.
«Ojalá la Policía dé con el responsable. Esto está colocado por la Municipalidad con toda la legalidad necesaria y romperlo constituye un delito», concluyó.
