El Ministerio de Economía presentó el programa financiero para 2027, que contempla necesidades por US$ 24.900 millones. Analistas señalaron dos puntos críticos: la compra de divisas por parte del BCRA y la emisión de deuda en moneda extranjera en el mercado local.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó el programa financiero para 2027, con el objetivo de despejar la incertidumbre sobre la capacidad de pago de la deuda. El plan contempla necesidades por US$ 24.900 millones entre pagos de capital e intereses.
Las fuentes de financiamiento previstas son: saldo neto del programa financiero 2026 por US$ 3.700 millones, compras de dólares al Banco Central (BCRA) por US$ 4.900 millones, roll over de la deuda intra sector público por US$ 1.800 millones, desembolsos del FMI por US$ 1.700 millones, organismos internacionales (sin FMI) por US$ 4.200 millones, emisiones locales por US$ 5.000 millones, otras fuentes de financiamiento por US$ 2.000 millones y privatizaciones por US$ 1.500 millones.
Analistas señalaron dos puntos desafiantes. El primero es que el Tesoro prevé comprar al BCRA casi US$ 5.000 millones, lo que implica que la entidad monetaria deberá adquirir esas divisas en el mercado. La consultora Invecq sostuvo en un informe: “Si bien el programa aporta una hoja de ruta clara para los próximos dos años, su cumplimiento descansa sobre supuestos ambiciosos de financiamiento y compras de divisas”. Además, agregó: “En 2027 la exigencia cambiaria continuaría. El BCRA debería comprar casi US$ 11.000 millones: unos US$ 4.900 millones para el Tesoro, US$ 1.600 millones para el pago de Bopreal y cerca de US$ 4.500 millones para cumplir con la meta de junio de 2027 con el Fondo”.
El segundo punto desafiante es la colocación de deuda en moneda extranjera en el mercado local, por US$ 5.000 millones. La consultora Econviews evaluó que ese objetivo es posible pero desafiante. El equipo económico ya consiguió US$ 4.000 millones este año con las colocaciones de los bonos AO27 y AO28.
El ministro Caputo dejó abiertas dos opciones adicionales. La primera es la vuelta a los mercados internacionales, aunque no está prevista inicialmente y el propio Caputo afirmó que busca disminuir la dependencia con Wall Street. La segunda es el swap con Estados Unidos por hasta US$ 20.000 millones, que continuaría disponible para afrontar eventuales episodios de volatilidad financiera, aunque requeriría una conversación previa.
