En pleno mes mundialista, el fútbol es el rey. Esta semana, la belleza recorre 11 obras, una por cada jugador de campo, que marcan el vínculo entre el deporte más popular y el arte del siglo XX.
En pleno mes mundialista, el fútbol es el rey. Así que la belleza, esta vez, recorrerá 11 obras, una por jugador de campo, del deporte más popular del planeta.
No es un listado tipo ranking ni busca ser historicista del estilo “la primera obra”, sino proponer algunas obras esenciales que marcan el recorrido del deporte durante el siglo XX (y también del arte): los inicios, la prohibición del fútbol femenino, el juego en la infancia, el deporte como fenómeno popular y el nacimiento de un club, entre otros temas, en manos de artistas como Rousseau, Malevich, Zárraga, Portinari, Berni o Picasso.
“Les joueurs de football”, de Henri Rousseau
A pesar de que empezó a pintar en serio recién en sus 40s, el artista Henri Rousseau (1844-1910) evitó quedar relegado en la historia del arte gracias a su vínculo con un grupo de maestros consagrados, un respaldo que, según señaló el escritor André Malraux, terminó por asegurarle un lugar en el modernismo.
Los jugadores de fútbol, probablemente, se inspiró en el primer encuentro internacional entre Francia e Inglaterra, jugado el año en que se realizó la obra, 1909, en París. La pintura se caracteriza por una escala y una perspectiva inusuales: los árboles aparecen desproporcionadamente altos y los jugadores, sobredimensionados, se ven casi como figuras planas recortadas sobre el paisaje.
“Dinamismo di un calciatore”, de Umberto Boccioni
Dinamismo de un futbolista (1913) es una pintura al óleo de Umberto Boccioni (1882–1916) y es una de las grandes obras del futurista italiano. La obra muestra a un futbolista desmaterializado: la pantorrilla aparece en el centro y, alrededor, se distinguen partes de otros cuerpos.
“Painterly Realism of a Football Player—Color Masses in the 4th Dimension”, de Kazimir Malevich
Kazimir Malevich (1879-1935) fue una de las figuras más decisivas en el avance hacia la abstracción no objetiva a través del movimiento suprematista. Realismo pictórico de un jugador de fútbol: masas de color en la cuarta dimensión formó parte de un grupo de obras que Malevich produjo en secreto para la exposición 0.10 en Moscú en 1915.
“Cupid Playing Football with the World”, de Eric Gill
El británico Eric Gill (1882-1940) fue un tipógrafo y escultor inglés, creador de la familia de tipos Gill Sans. Realizada en 1929, Cupido jugando al fútbol con el mundo combina lo mítico con lo erótico.
“Las futbolistas”, de Angel Zárraga
Esta obra del mexicano Angel Zárraga (1886-1946) formó parte de Ámsterdam 1928. Las futbolistas retrató a Jeanette Ivanoff, Henriette Comte y Théresè Renault, ganadora de la primera Copa de fútbol femenino de Francia en 1922. Zárraga fue el primer artista en el mundo en retratar el fútbol femenino en un lienzo.
“Going to the Match”, de L.S. Lowry
Laurence Stephen “L.S.” Lowry (1887-1976) ganó el certamen “Football and the Fine Arts” en 1953. El cuadro Yendo al partido (1928) representa una escena en Bolton, mostrando a la clase trabajadora acudir masivamente a un partido del Wanderers.
“Any Wintry Afternoon in England”, de Christopher Nevinson
El inglés Christopher Nevinson (1889-1946) plasmó una escena invernal de un partido de fútbol en una tarde fría y húmeda. Cualquier tarde invernal en Inglaterra (1930) se inscribe en el vorticismo, un movimiento artístico británico de comienzos del siglo XX.
“Partita di calcio”, de Carlo Carrà
Carlo Carrà (1881-1966) llevó el fútbol al centro de su pintura en un óleo sobre lienzo de 1935, una obra que traduce la energía de las multitudes deportivas en cuerpos tensos, ritmo visual y equilibrio cromático.
“Futebol”, de Candido Portinari
El pintor brasileño Candido Portinari (1903-1962) recrea una escena de su infancia, el fútbol que vivió en Brodósqui antes de mudarse a Río de Janeiro. Fútbol (1935) presenta una escena rural, de pueblo, con ocho niños jugando descalzos.
“Club Atlético Nueva Chicago” de Antonio Berni
La obra de Berni (1905-1981) representa la creación del club del barrio porteño de Mataderos, el 1 de julio de 1911. La obra condensa la esencia de ese espíritu: los muchachos, vestidos con camisetas de diferentes clubes de la zona, dialogan y posan como una formación lista para un partido.
“Footballeur”, de Pablo Picasso
A comienzos de la década del 60, Pablo Picasso (1881-1973) creó obras en torno al fútbol, entre ellas una serie de litografías y una escultura de cerámica blanca de 28 cm, que se exhibe en el Museo Nacional del Fútbol de Manchester desde 2012.
