La empresaria argentina, que trabajó junto a Eduardo Costantini, fundó NetCo Real Estate y expandió su negocio a Uruguay, Estados Unidos y España.
Soledad Oroná, la menor de cuatro hermanas, nació y se crió en San Miguel del Monte, provincia de Buenos Aires. Asistió a una escuela secundaria rural agropecuaria y, al finalizar sus estudios, se mudó a la ciudad de Buenos Aires para estudiar Derecho. Compartió vivienda con sus hermanas durante una etapa que describió como de esfuerzo y adaptación.
En 2001, durante los primeros años de su carrera, gestionó una beca que le permitió vivir dos años en Francia, donde estudió Cultura y Lengua Francesa en la frontera con Ginebra. Tras ese período, viajó por Europa. “Viví con un estilo muy nómade, me moví y aprendí mucho en ese tiempo, y volví con una certeza: los lazos son fundamentales”, afirmó Oroná.
De regreso en Argentina, trabajó como asistente en el área de finanzas del banco Comafi. En 2004, fue convocada para desempeñarse como secretaria ejecutiva de Eduardo Costantini, fundador del Malba, Nordelta y Puertos. “Fue mi mentor. En esa etapa aprendí de arte, pero también del mundo del desarrollo inmobiliario”, declaró. Costantini le aconsejó: “ir de a poco, aprender, conocer el mercado y entender bien los productos que uno maneja”.
En 2017 fundó NetCo Real Estate, una inmobiliaria boutique enfocada en la selección, comercialización y estructuración de proyectos premium. La empresa se expandió a Uruguay, Estados Unidos y España. También creó Vex by NetCo, una marca orientada a jóvenes que realizan su primera inversión inmobiliaria, con proyectos de entre 80.000 y 300.000 dólares en barrios como Núñez, Coghlan, Villa Urquiza y Chacarita.
Oroná señaló que su modelo de negocios se basa en alianzas estratégicas y en la internacionalización de las inversiones. “Cuando vas con alguien local, te sentís como en casa”, sostuvo. Respecto al mercado, afirmó que el metro cuadrado usado se mantiene competitivo frente al nuevo y que, si aparecen créditos, “lo nuevo va a activarse más”. En el segmento corporativo, observó un regreso a la presencialidad que reactiva la demanda de oficinas en zona norte, como Bajo Belgrano, Libertador y Costanera Norte.
Sobre el mercado internacional, indicó que en Estados Unidos el mercado se muestra cauteloso, aunque identificó posibles oportunidades en Nueva York. En Miami advirtió un ajuste de precios en un contexto de demanda migratoria interna. En España, tras años de auge, detectó un enfriamiento: “Los precios están altos y la venta ya no es tan ágil, creo que van a acomodarse”. Recomendó invertir en ciudades “donde la entrada y salida es más dinámica”.
