El alza en la nafta en el país es la mayor en relación al resto de naciones exportadoras de petróleo de América Latina, según reveló un informe privado.
Buenos Aires, 14 de junio (NA) – Argentina es el país exportador de petróleo en América Latina que más aumentó el precio de los combustibles desde el comienzo del conflicto entre Irán y Estados Unidos, según un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
Desde finales de febrero de este año, el precio de la nafta en Argentina registró un incremento del 24,3% en dólares. Este aumento supera por 10 puntos al de Ecuador (14,7%), duplica al de México (10,7%), quintuplica al de Brasil (4,9%) y está muy por encima del alza de Colombia (1,9%).
Desde IAG señalaron que “la mayoría de los países del mundo implementaron políticas activas para proteger a trabajadores y empresas del impacto de la crisis energética generada por la guerra en Medio Oriente”. El informe también expuso que “los argentinos pagan la nafta más cara que en EE. UU. y Brasil a pesar de que el ingreso de dólares por petróleo se triplicó”.
El sector petrolero tuvo un saldo positivo de divisas por US$1.983 millones en abril, frente a un promedio de US$832 millones en el último año. A pesar de ello, el reporte detalló que “los argentinos pagan el litro de nafta un 23% más caro que EE. UU. y un 6% más que Brasil”.
Antes del conflicto, el precio del litro de nafta súper en Argentina era de US$1,12 y ascendió a US$1,40. En Brasil, pasó de US$1,23 a US$1,31; en Estados Unidos, de US$1,05 a US$1,14.
IAG calculó que “desde el comienzo del conflicto en Irán, la media de aumento a nivel país del litro de nafta súper fue de $388 y la premium $372”, con subas del 24% y 19,7% respectivamente, lo que representa un gasto mensual extra de $38.874 para los hogares con automóvil. En tres meses, el costo adicional asciende a $116.600.
En cuanto a la carga tributaria, IAG indicó que “con Milei los impuestos a los combustibles que gravan el litro de nafta subieron 230% en términos reales”. El peso de este tributo sobre el precio final pasó de representar un 8,89% en noviembre de 2023 a un 18,54% en mayo pasado. El instituto señaló que “este impuesto tiene una asignación específica para infraestructura vial e hídrica, pero esos recursos no se están usando para su función”, y afirmó que “es otra forma de simular un superávit primario asfixiando la obra pública”. Según el informe, la Dirección Nacional de Vialidad (DNV) debería haber gastado $1,8 billones, pero gastó $0,7 billones.
El precio de la nafta subió 59,5% desde el cambio de gestión en términos reales, y sin impuestos hubiese subido 41%. El consumo de nafta súper cayó 1,8% en el primer cuatrimestre respecto a 2025 y 4,3% en relación a 2023.
