La actriz viajó con dos amigas y publicó fotografías de playas, stand up paddle y un vestido transparente que generó interacción con su esposo en redes sociales.
Noelia Marzol eligió Geribá, en Brasil, para tomarse un descanso. La actriz viajó con dos amigas y desde allí compartió una serie de imágenes que mostraron playas de aguas tranquilas, sesiones de stand up paddle y un vestido blanco de encaje que, al mojarse en la orilla, se convirtió en el look más comentado del viaje.
La primera postal la mostró en la arena junto a sus dos compañeras, abrazadas, con el mar y las montañas de fondo. Noelia con bikini verde oscuro y short de jean; una de sus amigas con bikini blanco de tiras; la otra con bikini verde oliva, pareo azul y gorro. Las tres con el pelo suelto y la sonrisa de quien acaba de llegar, sin más agenda que el mar adelante.
Durante el día, el grupo se animó al stand up paddle en la Praia da Ferradurinha. Las imágenes muestran a dos de ellas sobre las tablas en el agua, rodeadas de rocas y vegetación costera, con el cielo cubierto de nubes y el mar en calma. Una con bikini blanco, remo en mano; la otra recostada sobre la tabla en bikini negro, con la costa de fondo. El lugar, una pequeña playa de aguas resguardadas entre acantilados, aparece identificado en las historias con la ubicación etiquetada.
El momento más producido del viaje llegó en la orilla, con fotografías tomadas por @mono.fuk que Noelia publicó en su feed. La actriz posó con un vestido largo de tiritas finas, blanco, con inserciones de encaje que al contacto con el agua se volvió completamente transparente. La serie de tomas la muestra en distintas posiciones: de pie con los ojos cerrados y el sol de frente, las manos en los bolsillos y el agua llegándole a los tobillos; de espaldas con la espalda descubierta y los tatuajes del hombro a la vista; recostada en la arena con el vestido empapado, el pelo mojado y un brazo sobre la cabeza; y riendo entre las olas con una expresión descontracturada que contrasta con la producción del resto de las tomas.
En el medio de esa secuencia, Noelia se tomó una selfie con el mismo bikini verde oscuro con apliques brillantes, recostada en la arena con el sol directo. La imagen la muestra de cerca, bronceada, con lentes de sol en la cabeza y una sonrisa tranquila. El texto que eligió para acompañarla fue una frase partida en dos historias consecutivas que, unidas, decían todo: “estoy en condiciones de afirmar que estoy disfrutando mucho del calor”.
La noche tuvo su propio registro y su propio look. Para la salida, Noelia dejó atrás el vestido mojado y eligió uno semitransparente con estampado animal print en tonos lila y gris, de cuello alto y mangas largas. La foto, también, la muestra parada bajo un árbol tropical frondoso, con botes y agua oscura de fondo, los brazos cruzados y la mirada hacia un costado. Un cierre de jornada que cerró el círculo entre el día en la playa y la noche en el puerto.
Pero el capítulo más celebrado del viaje no ocurrió en la playa sino en la sección de comentarios. Su esposo, Ramiro Arias, fue el primero en reaccionar a las fotos del vestido transparente con una frase que acumuló 348 “me gusta” en menos de una hora: “Permiso acá se paró uno. Hiciste que el mar se mojara, no al revés”.
La cadena que desató ese comentario fue inmediata. @gramar18 escribió: “Vine solo por tu comentario y no me desepcionaste”. @debborasaavedra_ sumó: “toda mujer merece un ramiro en nuestras vidas”. @florenciapalacios fue más directa: “vine a leer tu comentario. Por más Ramas que se animen. @noeliamarzolok que bomba!”.
Noelia no dejó pasar la oportunidad y le respondió a su esposo con un escueto y elocuente: “jaajajajajajaja! cuando llego a casa hago que se siente” seguido de un emoji de diablo. El remate de Ramiro cerró el intercambio sin margen para más: “vos te vas a sentar”.
