El 11 de junio de 1936, el escritor estadounidense Robert E. Howard falleció a los 30 años. Su obra, publicada en revistas de bajo costo, incluyó personajes como Conan el Bárbaro.
Robert E. Howard, conocido por sus relatos de fantasía y aventura, falleció el 11 de junio de 1936 en Cross Plains, Texas. Tenía 30 años. Según registros biográficos, se disparó en la sien con una pistola Colt automática dentro de su automóvil Chevrolet Sedán 1935, estacionado frente a su casa. Poco antes, los médicos que atendían a su madre, Helen Howard, le habían informado que ella no despertaría del coma provocado por tuberculosis.
Howard nació el 22 de enero de 1906 en Peaster, Texas. Su primer cuento publicado fue “Lanza y colmillo”, que apareció en la revista Weird Tales en julio de 1925. A partir de ese año, publicó más de trescientos relatos en publicaciones como Weird Tales, Argosy y Action Stories, impresas en papel de pulpa de madera. Sus géneros incluyeron ciencia ficción, western, horror y aventura histórica.
Entre sus personajes más conocidos se encuentran Conan el Bárbaro, que debutó en Weird Tales en 1932; Solomon Kane; Bran Mak Morn; Kull el Conquistador; y El Borak. La obra de Howard es considerada precursora del subgénero “espada y hechicería”, término acuñado en 1961 por los escritores Michael Moorcock y Fritz Leiber.
Howard mantuvo correspondencia con el escritor H.P. Lovecraft. En sus cartas debatieron sobre la relación entre civilización y barbarie. Howard sostenía que “la barbarie es el estado natural de la humanidad” y que “la civilización es antinatural”. Lovecraft, en cambio, defendía la civilización como un progreso humano.
La antología “El rey del pulp”, traducida por Juan Pablo Martese y publicada por la editorial Walden, recopila algunos de sus cuentos, incluido “Lanza y colmillo”. En la nota de suicidio que Howard dejó en su billetera había versos de la poetisa británica Viola Garvin: “Todos huyeron, todo terminó, / así que levántame a la pira; / El festín ha terminado / y las lámparas se apagan”.
