El emprendedor bonaerense, que comenzó a trabajar a los 13 años en el campo y luego se desempeñó como vendedor de autos, fundó Qüem, una firma de congelados que proyecta alcanzar los 100 puntos de venta este año.
Walter Giaccaglia (67) nació en Del Carril, un pequeño pueblo del partido bonaerense de Saladillo. A los 13 años comenzó a trabajar en el campo cosechando choclos para ganar dinero. «Íbamos a las cuatro de la mañana en verano a cosechar choclos. Nos subían a una camioneta, nos llevaban al medio del campo y cargábamos las bolsas de redecilla», recordó en diálogo con Ámbito.
En 1976 intentó estudiar en La Plata, pero debió regresar a su pueblo debido al contexto del golpe militar. Allí trabajó como viajante de comercio, manejó un camión volcador y tuvo una gomería. En 1982 se mudó a Buenos Aires para vender autos, actividad que combinó con el estudio de la carrera de Marketing.
En 1985 fundó su propia agencia de publicidad, que para 1999 manejaba unos 4.000 carteles. Ese año fue adquirida por Publicidad Sarmiento. A los 34 años recibió un diagnóstico de cáncer, lo que lo llevó a vender su firma publicitaria. Posteriormente incursionó en negocios de outsourcing, call centers y servicios técnicos para empresas como DirecTV.
En 2018 se asoció con Martín Grosbar para tomar el control de Qüem, una cadena de cuatro tiendas de alimentos congelados. Giaccaglia adquirió el 66% de las acciones junto a su hijo Matías. Durante la pandemia de 2020, la empresa expandió su capacidad de producción. En junio de 2021, Giaccaglia fue diagnosticado nuevamente con un tumor, por el que recibió tratamiento de quimioterapia.
Actualmente, Qüem factura aproximadamente u$s6 millones anuales y cuenta con siete locales propios, diez franquicias y un sistema de «corners» en comercios de cercanía. La empresa planea abrir su primer «Qüem Smart Market», una tienda automatizada sin personal físico, y desarrolla la línea gourmet «Orígen» para incorporar a pequeños productores regionales.
