Un análisis de ADN no logró vincular a los siete oficiales investigados con las muestras de sangre analizadas en el caso de la adolescente asesinada en Miramar en 2001.
Buenos Aires, 7 de junio (NA) — Un informe pericial sobre las muestras de sangre extraídas a siete policías sospechosos por el femicidio de Natalia Melmann, la adolescente de 15 años secuestrada, violada, torturada y asesinada en la ciudad balnearia de Miramar, excluye a los uniformados de la autoría del quinto crimen. El documento de 28 páginas, al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, establece que “no es posible vincular” a ninguno de los siete oficiales “como individuos contribuyentes de los perfiles informados”.
Los análisis corresponden a dos hisopados vaginales, un hisopado anal, dos sábanas, un portaobjetos y dos pelos, cotejados con la sangre de Hugo Ricardo Morra, Enrique Diez, Carlos Alberto Grillo, Osvaldo Alfredo Sissi, Carlos Darío Meire, José Luis Morillo y Ángel Custodio Sánchez. En el estudio intervinieron especialistas del Laboratorio de Análisis Comparativo de ADN, perteneciente a la Dirección General de Asesorías Periciales del Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires. La medida complementaria fue solicitada por la Fiscalía Descentralizada de General Alvarado.
Gustavo Melmann, padre de Natalia, consignó que el perito propuesto por la familia analiza los resultados del informe. A más de 25 años del hecho, la Justicia continúa investigando la identidad del quinto policía implicado en el crimen ocurrido en febrero de 2001.
Oscar Echenique, Ricardo Anselmini, Ricardo Suárez y Ricardo Panadero fueron sentenciados a prisión perpetua por los delitos de rapto, abuso sexual con acceso carnal agravado por la pluralidad de personas y homicidio criminis causa. El ex convicto Gustavo “Gallo” Fernández recibió una condena de 25 años, reducida a diez años tras una revisión de la Cámara de Casación.
Natalia Melmann fue encontrada asesinada bajo un montículo de hojas en el vivero “Florentino Ameghino” de Miramar. La autopsia reveló que fue asfixiada con el cordón de sus zapatillas y presentaba moretones, quemaduras, fracturas y un golpe en el cráneo. Ricardo Panadero había sido absuelto en dos oportunidades por falta de pruebas, pero el Tribunal de Casación Penal provincial anuló el fallo en 2019 y ordenó un nuevo proceso. En 2023, Panadero fue declarado culpable por privación ilegal de la libertad agravado, abuso sexual agravado y homicidio doblemente agravado, y recibió reclusión perpetua.
