El presidente Javier Milei inauguró este lunes el primer plenario de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), organismo que este año preside Argentina, y alertó sobre el resurgimiento de una alianza entre la izquierda radical y el terrorismo islamista.
El presidente Javier Milei inauguró este lunes el primer plenario de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), organismo compuesto por más de 40 países que este año cuenta con la presidencia pro témpore de la República Argentina.
En el evento, el mandatario ratificó su estrecho vínculo con el judaísmo e Israel. Definió a este país como el “bastión de Occidente” y planteó que el combate contra el antisemitismo excede la defensa de un pueblo y se convierte en la protección de los valores de la civilización frente a la hostilidad global.
“Si se llevaran puesto a Israel, se van a llevar puesto a Occidente”, advirtió, calificando la posición argentina como una causa justa y, al mismo tiempo, de estricta necesidad geopolítica.
En esa línea, equiparó la lucha contra el antisemitismo con el combate global contra el terrorismo, advirtiendo sobre el resurgimiento de una “alianza implícita entre la izquierda radical y el terrorismo islamista” tras los ataques de Hamas del 7 de octubre.
Asimismo, el Presidente repasó la “relación histórica especial” de la Argentina con el Holocausto. Si bien destacó el aporte de la comunidad judía más grande de la región, cuestionó que el país recibió en el pasado a “criminales de guerra nazis y colaboradores que buscaban refugio después de la Segunda Guerra Mundial”.
En ese sentido, reivindicó la iniciativa de la Cancillería de abrir los archivos de la Segunda Guerra Mundial y las recientes medidas ejecutivas que declararon a Hamas y a la Guardia Revolucionaria iraní como organizaciones terroristas.
Hacia el final de su disertación, Milei adelantó que en los próximos días se conformarán comités, talleres y grupos de trabajo enfocados en la presencia nazi en la Argentina, los sobrevivientes, la educación, el antisemitismo, el negacionismo y los crímenes contra la humanidad.
“Esa agenda refleja la amplitud de la tarea y la profundidad de la responsabilidad. Concebimos la presidencia argentina del IHRA más allá de un mandato de 12 meses”, señaló el Presidente.
Y concluyó: “Creemos firmemente que es una oportunidad histórica para que América Latina tome partido de forma clara en esta disputa civilizatoria, y que con esto logre elevarse en el gran concierto de las naciones haciendo honor a su tradición de lucha por los derechos humanos y su compromiso con la civilización occidental”.
