La Organización Marítima Internacional avanza en la regulación de buques no tripulados, mientras el país actualizó su normativa aeronáutica. El nuevo Código MASS comenzaría a regir en 2026.
El sector naviero se encuentra en proceso de transformación con la implementación de buques autónomos de superficie, conocidos como MASS (Maritime Autonomous Surface Ships). La Organización Marítima Internacional (OMI) debate desde la década pasada un código específico para regular estas embarcaciones, que podría entrar en vigor el 1 de julio de 2026.
El Código MASS permitirá la operación de buques que no requieran tripulación a bordo, en un contexto donde la industria enfrenta un déficit de oficiales marinos mercantes desde hace cuarenta años. La formación técnica y los sacrificios propios de la vida embarcada son factores que inciden en esa escasez.
En Argentina, el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 modificó el Código Aeronáutico, incorporando el concepto de aeronaves tripuladas y no tripuladas con capacidad de transportar personas y cosas. El artículo 190 del DNU introdujo esa distinción, en línea con los avances tecnológicos que superan a las regulaciones vigentes.
El proyecto de reglamento sometido al Comité de Seguridad Marítima (documento MSC 111/WP.9 del 20 de mayo de 2026) establece que “si hay tripulación a bordo, el capitán debería estar físicamente a bordo para garantizar la seguridad del personal y de las operaciones” (ap. 12.2.1.11). En cambio, si el capitán opera de forma remota, persisten interrogantes sobre la seguridad y el control del buque.
Entre los desafíos identificados se encuentran las comunicaciones satelitales, que pueden verse afectadas por condiciones climáticas. El proyecto de reglamento indica que “en caso de que se pierda la comunicación tras un suceso relacionado con la protección, el MASS debería tener que entrar en un estado de respuesta alternativa adecuado y ser capaz de mantener ese estado durante y después del suceso hasta que se puedan reestablecer las comunicaciones” (ap. 12.6).
La detección y extinción de incendios a bordo también es un punto en desarrollo. La propuesta señala que “deberían contarse como medios para detectar, confirmar, localizar los incendios que se declaren” (ap. 20.2.4), sin especificar mecanismos autónomos concretos.
La ciberseguridad representa otro aspecto crítico. Los buques autónomos estarían expuestos a riesgos tradicionales de piratería y a nuevas amenazas informáticas. Una vez aprobado el Código MASS, se prevé la necesidad de redefinir la matriz de riesgo operativa en la navegación comercial y el sistema de seguros para buques y mercaderías.
