El jefe de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, Luis Manuel Entrenas, advirtió que los cigarrillos electrónicos y vapeadores contienen sustancias tóxicas que pueden provocar daño pulmonar y alterar el desarrollo cerebral de los adolescentes.
Córdoba, 29 may (EFE).- Los cigarrillos electrónicos y vapeadores contienen sustancias tóxicas que pueden provocar daño pulmonar y alterar el desarrollo cerebral de los adolescentes, especialmente en edades tempranas en las que el organismo se encuentra aún en formación, según advirtió el jefe de Neumología del Hospital Quirónsalud Córdoba, Luis Manuel Entrenas.
Entrenas alertó del incremento del uso de estos dispositivos entre adolescentes y jóvenes y de la «falsa percepción de seguridad» que rodea a las nuevas formas de consumo de nicotina, que incluyen compuestos para generar «la denominada niebla escénica utilizada en espectáculos para crear efectos especiales de humo, cuya inhalación puede provocar patologías respiratorias incluso a bajas concentraciones».
Según los últimos datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), cerca de la mitad de los adolescentes de entre 14 y 18 años ha probado cigarrillos electrónicos en el último año y más de un 25 % reconoce haberlos consumido en el último mes, con una prevalencia especialmente elevada entre las mujeres.
Entrenas advirtió de que el tabaquismo sigue siendo «la mayor amenaza» para la salud, liderando «el ‘ranking’ de muertes evitables», e insistió en que las nuevas formas de consumo de nicotina «no son inocuas ni constituyen una alternativa segura al tabaco».
Además, estos dispositivos contienen compuestos orgánicos volátiles relacionados con sustancias cancerígenas, y metales tóxicos como cromo, zinc o estaño, capaces de afectar a las vías respiratorias y provocar enfermedades pulmonares.
Entrenas insistió en el impacto de la nicotina en el desarrollo cerebral de los adolescentes porque «el cerebro continúa desarrollándose hasta aproximadamente los 25 años y la nicotina puede alterar áreas relacionadas con la atención, el aprendizaje, el control de los impulsos y el estado de ánimo».
También subrayó que el consumo de nicotina durante la adolescencia puede modificar la formación de conexiones neuronales y aumentar el riesgo de desarrollar otras adicciones en el futuro.
Asimismo, el neumólogo señaló que muchos vapeadores incorporan saborizantes y aromatizantes que, aunque son inocuos como aditivos alimentarios, pueden modificarse al calentarse y se han relacionado con enfermedades respiratorias como la bronquiolitis.
En este sentido, el especialista mostró su preocupación por la normalización creciente del vapeo entre los jóvenes, favorecida por estrategias de ‘marketing’ muy atractivas y por la falsa creencia de que estos dispositivos apenas tienen riesgos para la salud.
Luis Manuel Entrenas afirmó que no existe evidencia científica que avale el uso de cigarrillos electrónicos o productos de tabaco calentado como método eficaz para dejar de fumar.
