La influencer reveló cómo la profesional de la salud se comunicó con un periodista para brindar la noticia sin su consentimiento.
Buenos Aires, 28 de mayo (NA) – La influencer Stephanie Demner afirmó que una ecografista filtró la noticia de su embarazo sin su consentimiento, luego de realizarse un estudio previo a los tres meses de gestación. A través de redes sociales, pidió: “Si sos personal de salud y te enterás de que una persona está embarazada, cuidale el secretito, no seas hija de…”
Según indicó la modelo, la mujer trabajaba en la clínica donde Demner se realizó el análisis, y consideró que el accionar “está mal por donde lo mires”.
Demner tituló su relato: “Me hice una ecografía de mi segundo embarazo y la ecografista le mandó un mensaje a Ángel de Brito”. Comenzó explicando que “cuando una queda embarazada se hacen diferentes controles y ecografías hasta llegar a la principal, que es la que se hace en la semana 12 y, a partir de ahí, si todo sigue bien, podés contar abiertamente que estás embarazada”. Agregó: “Hasta llegar a esa instancia, hay análisis previos donde la idea es que no se sepa que estás embarazada, o que lo sepa sólo tu entorno cercano porque todavía existe un riesgo hasta los 3 meses”.
Demner declaró: “Mi gestación venía súper bien, espectacular. Lo sabía mi entorno muy cercano y unas pocas personas con las que trabajo. No había llegado a los oídos de De Brito, ni de ningún otro periodista”. Relató que “el día que me voy a hacer una ecografía de control, por la noche, me llega un mensaje de Ángel en donde me preguntó si estaba embarazada. Se lo confirmé y le pregunté cómo lo sabía, así que me reveló que le había llegado un mensaje”.
La influencer indicó que comenzó a buscar información: “Cuando vi el perfil de esta persona en Instagram, me di cuenta de que no la conocía, tampoco tenía gente en común y busqué información en línea. Descubrí que era la ecografista del centro donde fui a hacerme la ecografía”. Sostuvo que pensó en “mandarle un mensaje, denunciarla porque violó el secreto profesional que debe cumplir con los pacientes, o no hacer nada y esperar a anunciarlo para comunicarme con ella, que es lo que voy a hacer”.
Demner se preguntó retóricamente: “¿Cuál es la necesidad de ser cero empática con otra mujer y contar un secreto por el único hecho de decirlo?”. Afirmó que la señalada “no tuvo un beneficio, ni se le pagó por la primicia. Simplemente, lo quiso revelar con lujos de detalles, hasta indicó que el embarazo era de once semanas”. Cerró diciendo: “Es pésimo lo que hizo. Si sos personal de salud y te enterás que una persona está embarazada, cuidale el secretito, no seas hija de (…)” .
