El director técnico de Boca Juniors, Claudio Úbeda, se refirió al polémico empate 1-1 ante Cruzeiro y cuestionó las decisiones del árbitro venezolano Jesús Valenzuela.
La temperatura tras el empate 1-1 entre Boca Juniors y Cruzeiro no bajó en la sala de conferencias de La Bombonera. Claudio Úbeda se presentó ante los medios con un tono crítico y afectado por las decisiones del árbitro venezolano Jesús Valenzuela.
El director técnico de Boca Juniors analizó la polémica mano de Lucas Romero y pidió que existan sanciones severas para los jueces que cometen errores en la Copa Libertadores.
El foco principal del descargo del DT estuvo en la última jugada del encuentro, que no fue revisada en el VAR: «Vimos fundamentalmente la última jugada que fue clarísima», comenzó el técnico.
«El árbitro debería haber esperado e ir a revisar. En ese momento se apresuró y terminó el partido. Nos sorprende que no haya ido a revisión esa jugada y que no se haya tomado el tiempo necesario. No hay objeción de nada para ver que fue mano», afirmó.
El técnico cuestionó la integridad del arbitraje: «La postura que tuvo el árbitro fue totalmente perjudicial para nosotros».
«No quiero decir barbaridades que ameritan la situación, pero me cuesta creer que el árbitro haya actuado con total sinceridad. No tiene de dónde agarrarse. Al jugador cuando hace mal las cosas se le critica, al entrenador también. Debería haber premio y castigo para los árbitros», declaró Úbeda.
A pesar de su postura sobre el arbitraje, Úbeda buscó enfocar a sus dirigidos en la última jornada del Grupo H, donde Boca Juniors enfrentará a la Universidad Católica. «No nos tenemos que quedar solo con eso, tenemos que saber que hicimos grandes ocasiones a favor. El primer tiempo fue mejor y merecimos otro resultado. Sabemos que tenemos una vida más y hay que ganar el próximo partido. Si jugamos de esta manera ante Católica, vamos a ganar y vamos a clasificar. Estamos seguros de que haremos un gran partido», concluyó.
