El rey Federico X aseguró que la reina Margarita «está bien» tras ser hospitalizada por un problema cardíaco y someterse a una angioplastia.
La preocupación por el estado de salud de la reina Margarita de Dinamarca sigue creciendo dentro y fuera del país. La monarca, de 86 años, permanece ingresada en el hospital Rigshospitalet de Copenhague desde el pasado 14 de mayo tras sufrir una angina de pecho que obligó a una rápida intervención médica. En medio de la inquietud generada por la falta de nuevas actualizaciones oficiales, su hijo, el rey Federico X, ha querido lanzar un mensaje tranquilizador durante una de sus últimas apariciones públicas.
“Está bien, gracias”, respondió brevemente el monarca danés ante las preguntas de varios periodistas interesados por la evolución de su madre. Unas palabras recogidas por medios locales durante la celebración del campeonato del AGF Aarhus, donde Federico acudió en solitario mientras la reina continúa bajo observación médica.
Aunque el mensaje fue escueto, sirvió para rebajar parcialmente la preocupación que se ha instalado en Dinamarca desde que la Casa Real anunció el ingreso hospitalario de Margarita II. El comunicado difundido por el Palacio de Amalienborg confirmó entonces que la reina había sido trasladada al Rigshospitalet tras sufrir un problema cardíaco que obligó a realizarle diversas pruebas.
La situación se complicó horas después, cuando se informó de que la monarca había tenido que someterse a una angioplastia coronaria con balón, una intervención destinada a mejorar el flujo sanguíneo en una de sus arterias. Desde entonces, permanece hospitalizada y controlada por el equipo médico, que considera necesario mantener la vigilancia durante varios días más.
Pese a la delicadeza del momento, desde la Casa Real han insistido en que la reina se encuentra animada. “Está cansada, pero de buen humor”, señalaron en el último comunicado emitido oficialmente, el único parte médico detallado difundido hasta ahora.
Una agenda paralizada
La hospitalización de Margarita II ha obligado a reorganizar parte de la agenda institucional de la familia real danesa. Federico X tuvo incluso que cancelar una visita prevista a la isla de Bornholm, donde iba a participar en una tradicional jornada vinculada al inicio de la temporada de caza del ciervo. Aunque en un primer momento la Casa Real evitó relacionar ambos asuntos, posteriormente se confirmó que el monarca había preferido permanecer junto a su madre en este momento delicado.
El sábado, de hecho, Federico acudió personalmente al hospital acompañado por su hija mayor, la princesa Isabel. Ambos quisieron visitar a la reina y trasladarle apoyo en plena recuperación. También la princesa Benedicta, hermana de Margarita, se ha mantenido cerca de la soberana durante estos días marcados por la preocupación familiar.
La reina Margarita continúa teniendo un papel muy relevante dentro de la monarquía danesa pese a haber abdicado en enero de 2024 en favor de su hijo Federico. Su presencia sigue siendo habitual en numerosos actos oficiales y mantiene una importante actividad institucional siempre que su salud se lo permite.
Precisamente, este nuevo ingreso vuelve a poner el foco sobre el delicado estado físico que la reina arrastra desde hace varios años. En 2023 fue sometida a una compleja operación de espalda que la mantuvo apartada de la vida pública durante meses. Posteriormente, en septiembre de 2024, sufrió una caída que le provocó lesiones vertebrales y una fractura en una mano.
