Dos hombres de 47 y 53 años fueron rescatados por la Prefectura Naval tras ignorar las advertencias oficiales y salir al mar con tablas tipo parawing durante el temporal que azotó la ciudad. Las autoridades los denunciaron por poner en riesgo su vida y la de los rescatistas.
El fin de semana, la ciudad de Mar del Plata sufrió las inclemencias de la ciclogénesis que afectó a la zona ribereña. En el momento más duro del temporal, dos deportistas tuvieron que ser rescatados por la Prefectura Naval debido a que habían perdido la estabilidad y corrían peligro.
Los dos hombres habían ignorado las advertencias realizadas desde los organismos oficiales. Una vez que estuvieron a salvo, fueron denunciados por las autoridades por poner en riesgo sus vidas y las de los rescatistas.
El operativo comenzó cuando efectivos del Centro de Gestión de Tráfico Marítimo local recibieron el llamado de un empleado de un club náutico, que alertó que dos hombres que habían salido al mar con tablas tipo parawing no podían retornar a la orilla debido a las condiciones extremas del agua y el viento. Allí se activó el protocolo de Prefectura, que realizó un despliegue de agentes en una embarcación semirrígida y en patrulleros terrestres.
Los deportistas, de 47 y 53 años, pudieron ser rescatados y se encontraban en buen estado de salud, ya que no necesitaron asistencia médica. Una vez terminado el rescate, el riesgo continuó para el personal de la fuerza, ya que la embarcación utilizada debió regresar a su base navegando en medio de ráfagas intensas y un fuerte oleaje.
En consecuencia, las autoridades decidieron denunciar a los dos deportistas por haber desoído las restricciones de navegación vigentes y exponer tanto su integridad física como la del personal que intervino en el operativo. Tomó intervención en el caso la Unidad Fiscal de Mar del Plata, y el fiscal dispuso tomarles declaración y elevar las constancias del despliegue de medios.
También hubo, pese a la advertencia de las autoridades, surfistas que ingresaron al mar con olas de más de tres metros. Durante la madrugada del domingo se produjeron destrozos en la mítica zona del Torreón del Monje a causa del intenso temporal de lluvia y viento, con olas de hasta siete metros. En los videos que se viralizaron, se ve que el agua ingresó al establecimiento y por la fuerza del viento estallaron los vidrios y los pisos quedaron inundados. Una cadena de gimnasios que funciona en el mismo edificio también sufrió roturas en sus instalaciones. Misma suerte tuvo una hamburguesería que se encuentra a veinte metros del Torreón del Monje, con roturas en sus vidrieras. En Playa Grande, la ciclogénesis afectó el complejo La Normandina, donde hay locales bailables y gastronómicos.
