En un partido con dos tiempos suplementarios, Óscar Romero anotó dos penales para Huracán y pidió disculpas a los hinchas de Boca, mientras que su hermano Ángel descontó para el local y estuvo cerca del empate. Una noche histórica para el apellido Romero en la Bombonera.
El tiempo suplementario de la eliminación de Huracán a Boca por 3-2 tuvo una particularidad improbable incluso para una noche cargada de situaciones insólitas en la Bombonera. Los protagonistas fueron los gemelos Romero, Óscar y Ángel, que tuvieron una participación altamente protagónica en el partido por el pase a los cuartos de final del Torneo Apertura.
Óscar Romero ingresó en el final del segundo tiempo, apenas minutos antes del insólito empate de Milton Giménez que llevó el partido al alargue. Necesitó apenas unos minutos para convertirse en decisivo. A los 3 del primer tiempo extra, tomó la pelota tras el penal sancionado por Pablo Echavarría por una falta de Lautaro Di Lollo contra Juan Bisanz. Definió fuerte al medio para poner el 2-1 favorable a Huracán. Después del gol, levantó las manos y pidió disculpas a los hinchas de Boca por su pasado en el club.
El paraguayo volvió a aparecer poco después. A los 12 minutos, Echavarría sancionó otro penal tras revisar en el VAR una mano de Di Lollo, y Romero volvió a hacerse cargo. Con un remate similar, más cercano al palo, marcó el 3-1 que parecía definitivo para el Globo. Nuevamente se disculpó ante el público xeneize. Su participación duró poco menos de 25 minutos. El cierre caliente del primer suplementario, con las expulsiones de Erik Ramírez por una fuerte infracción contra Tomás Aranda y Fabio Pereyra por segunda tarjeta amarilla, obligó al técnico Diego Martínez a modificar el equipo. Óscar fue reemplazado por Máximo Palazzo antes del inicio del segundo período extra.
En el otro bando, Ángel Romero ingresó al inicio de la segunda etapa suplementaria para el último tramo del partido. El equipo local necesitaba descontar aprovechando los dos hombres de menos de Huracán. A los 10 minutos, Lautaro Blanco centró, Hernán Galíndez –figura del partido– salió mal y Ángel empujó de cabeza para establecer el 3-2. El final quedó abierto y Boca fue por el empate. Ángel volvió a tener una ocasión clara de gol con un remate desde la derecha que terminó en la parte externa de la red, la última gran oportunidad del local.
La noche terminó con los dos hermanos como protagonistas centrales. Uno castigó a Boca con dos penales y pidió perdón en menos de 25 minutos. El otro ingresó para rescatar al equipo azul y oro y quedó a centímetros de forzar otro desenlace. Dos hermanos, dos camisetas enfrentadas y una misma noche marcada por el apellido Romero.
Hay pocos antecedentes en el fútbol argentino de hermanos goleadores en un mismo partido con distintas camisetas. El 20 de noviembre de 1988, Boca venció 2-1 a Racing de Córdoba en la Bombonera: Jorge Comas convirtió para el xeneize y Juan Comas descontó para el cordobés. El 30 de abril de 1989, Racing derrotó 2-1 a Boca con doblete de Juan Comas y gol de Jorge. El 13 de marzo de 2009, Gimnasia de Jujuy superó 4-1 a Independiente con goles de los hermanos Montenegro: Ariel para el Lobo y Daniel Gastón para el Rojo. También hubo un 1-1 entre Gimnasia jujeño y Racing en el Apertura 1998 con tantos de Carlos Morales Santos y Ángel Alejandro Morales.
