El entrenador argentino defendió con firmeza el potencial de su equipo tras caer 0-2 en La Paz, en un partido marcado por la polémica arbitral y la expulsión de Facundo Bernal.
La derrota de Fluminense en la altura de La Paz dejó más que un resultado adverso. El 0-2 ante Bolívar, que profundizó el mal andar en la Copa Libertadores, tuvo como derivación una tensa conferencia de prensa en la que Luis Zubeldía expuso su carácter y defendió con énfasis la posibilidad de revertir el panorama.
El entrenador argentino, cuestionado por el presente del equipo, respondió con firmeza: “Vamos a clasificar y te voy a dar la cara”. El cruce se originó cuando un periodista brasileño recordó que, en la previa, el Grupo C había sido considerado accesible para el conjunto carioca, con Bolívar, Deportivo La Guaira y el equipo argentino líder, Independiente Rivadavia.
La respuesta del técnico no dejó margen para interpretaciones: “No, disculpe, era un grupo accesible para el que no conoce de fútbol. Segundo, quedate tranquilo que vamos a clasificar. Así que no te preocupes por la tabla de posiciones, vamos a clasificar. Después te voy a dar la cara y me vas a decir: ‘Bien míster, se clasificaron’”.
Lejos de moderar su postura, Zubeldía insistió en su convicción pese a que Fluminense apenas sumó un punto en tres fechas y ocupa el último lugar de la zona. “Va a clasificar, es una cuestión de sentir y que tenemos equipo para clasificar”, afirmó ante la repregunta, en una escena que reflejó tanto la presión del contexto como la confianza del entrenador en su plantel.
El argentino también recurrió al rendimiento en el Brasileirão para respaldar su argumento, en el que están terceros. “¿Cómo nos va en el Brasileirao? Bien. ¿Es bueno o malo estar terceros? El objetivo en la Libertadores es clasificar. Claro que me gustaría hacerlo en primer lugar, pero necesitamos clasificar”, señaló.
Sobre el desarrollo del encuentro en La Paz, en el que sufrieron una expulsión al comienzo del segundo tiempo por doble amarilla a Facundo Bernal por protestar una roja que fue finalmente no convalidada, en una acción insólita, Zubeldía analizó los factores que condicionaron el resultado. “El gol tempranero era evitable. Un gol temprano siempre favorece al equipo que juega en altura. Condiciona el partido”, explicó.
Bolívar abrió el marcador a los seis minutos con gol de Robson Matheus y luego amplió la ventaja en el complemento con un doblete del mediocampista. A ese clima de tensión se sumaron las críticas del defensor argentino Juan Pablo Freytes, quien apuntó directamente contra el arbitraje del paraguayo Derlis Fabián López López, por la expulsión de Bernal. “El árbitro, según él interpreta que lo estaba aplaudiendo. Por una interpretación… yo no lo puedo creer. Me parece una falta de respeto hacia el fútbol y hacia nosotros”, sostuvo.
Además, el zaguero reveló que trasladó su reclamo a la Conmebol: “Se lo dije al delegado: ellos no son los dueños del espectáculo. El arbitraje tiene que ser justo”. En la misma línea, agregó otra consecuencia del fallo arbitral y del contexto que rodea al equipo: “Ahora tenemos que ir a Brasil a aguantarnos que todo el mundo nos putee porque un árbitro interpreta que era para expulsión”.
“El equipo local logró tener más la posesión y en la primera parte nos faltó profundidad. Estoy convencido de que en la segunda parte, si no se hubiera producido la expulsión, habríamos producido más en ataque. La roja cambia todo el plan”, detalló el técnico, que buscó argumentos futbolísticos para explicar una derrota que dejó secuelas.
El partido también tuvo un dato relevante desde lo individual: el arquero Fabio Lopes alcanzó los 113 encuentros en la Copa Libertadores e igualó el récord histórico del paraguayo Ever Almeida. A los 45 años, el brasileño quedó a un paso de convertirse en el futbolista con más presencias en la historia del certamen, aunque el hito quedó opacado por el resultado.
Con Independiente Rivadavia como líder con puntaje ideal y Bolívar en zona de clasificación, Fluminense afrontará la segunda mitad de la fase de grupos con la obligación de ganar. Zubeldía, sin embargo, eligió un mensaje sin matices: “Para mí, hay buenas posibilidades de clasificar. Depende de nosotros. Podemos corregir el rumbo”. En un escenario adverso, su postura no dejó lugar para dudas.
