Ismelda Soriano, residente guatemalteca en California, optó por la autodeportación junto a sus hijos tras perder su caso de asilo y recibir una orden final de expulsión del ICE. La familia partió desde Los Ángeles hacia Guatemala, donde continuarán el tratamiento médico de su hijo menor.
Ismelda Soriano, una migrante guatemalteca que residió durante 12 años en San Diego, California, decidió abandonar Estados Unidos junto a sus hijos después de recibir una orden final de expulsión por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La mujer había perdido su caso de asilo en 2018 y agotó múltiples apelaciones sin obtener un resultado favorable.
Soriano llegó a Estados Unidos con sus hijas cuando eran bebés y formó su vida en California. Una de las niñas declaró a Noticias Telemundo que entiende que no hicieron nada malo, pero señaló que su situación migratoria le genera miedo. Por su parte, Ismelda afirmó que era “la hora de irse” debido al estrés del proceso, aunque aclaró que tras tomar la decisión de autodeportarse se siente “en paz”.
A pesar de no tener historial criminal, la mujer perdió su caso de asilo en 2018 y presentó apelaciones sin éxito. El ICE confirmó que recibió una orden final de expulsión en diciembre de 2024. Durante el proceso, cumplió con los requisitos exigidos, asistió a sus citas y portó un grillete electrónico. Trabajó en la limpieza de casas para sostener a su familia, incluso después de que su esposo fuera deportado semanas antes.
Antes de partir, Ismelda organizó su salida junto a sus hijos y comenzó a desprenderse de sus pertenencias: regaló alimentos, dejó sus muebles y preparó sus maletas. También se despidió entre lágrimas de María, a quien cuidaba, de Tony, un joven con síndrome de Down, y de amigos y compañeros de la iglesia con quienes compartió más de una década.
Uno de los factores que extendió su permanencia fue la situación de David, su hijo de cinco años nacido en Estados Unidos. El niño padece una enfermedad que afecta los músculos y recibía tratamiento médico. El menor explicó a Noticias Telemundo que viajará a Guatemala para ver a su abuelo. La familia continuará el tratamiento en el país centroamericano.
La salida se concretó en el aeropuerto de Los Ángeles, donde Ismelda abordó el avión con pasaportes en mano. Afirmó que se va “contenta y con mucha fe en Dios que él va a sanar a David” y que estarán “bien” en Guatemala.
La administración de Donald Trump ofrece un incentivo económico a quienes optan por la autodeportación a través de la aplicación de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). Según informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), las personas que aceptan abandonar Estados Unidos por sus propios medios antes de ser detenidas por las autoridades migratorias pueden recibir un estipendio de US$2600, además de un vuelo gratuito hacia su país de origen. Quienes utilizan esta vía también pueden acceder a la cancelación de multas civiles por no haber abandonado el país en el plazo establecido.
El DHS indicó que el costo de una deportación forzada asciende a US$18.245 por persona, mientras que la autodeportación mediante esta modalidad reduce el gasto a aproximadamente US$5100. Con esos datos, la agencia sostuvo que esta alternativa representa un ahorro significativo para el Estado.
