El fenómeno astronómico anual alcanza su pico de actividad entre el 22 y 23 de abril. Especialistas del Planetario Galileo Galilei explican cómo y desde dónde podrá verse en el país, aunque con menor intensidad que en el hemisferio norte.
Se encuentra activa la lluvia de meteoros Líridas, un evento astronómico que suele ocurrir en las últimas dos semanas de abril. Este año, su pico de mayor actividad se espera entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de abril.
Desde el Planetario Galileo Galilei informaron que el fenómeno podrá observarse desde la Argentina, pero «solo de manera parcial y principalmente desde el norte del país, ya que es un fenómeno que favorece al hemisferio norte».
Según la NASA, se trata de una de las lluvias de meteoros más antiguas registradas, con avistamientos documentados desde el año 687 a.C. en China. Sus meteoros son conocidos por ser rápidos y brillantes, pudiendo alcanzar una tasa de hasta 100 por hora en condiciones ideales.
Las Líridas se originan a partir de partículas del cometa C/1861 G1 Thatcher. Cuando la Tierra atraviesa la estela de escombros dejada por este cometa, los fragmentos se desintegran en la atmósfera, creando las características estelas luminosas. El punto en el cielo desde donde parecen provenir (el radiante) se encuentra cerca de la constelación de Lyra, de la cual toman su nombre.
Para la observación en Argentina, el equipo de divulgación del Planetario Galileo Galilei indicó que en lugares como Buenos Aires la visibilidad será muy baja o prácticamente nula, por lo que «no es un fenómeno destacado para nuestra región». Sin embargo, podría observarse en zonas alejadas de la contaminación lumínica de las ciudades, mirando a simple vista en dirección norte.
El mejor horario para intentar la observación sería entre las 4:00 y las 4:30 de la madrugada, cuando el radiante alcanza su mayor altura (unos 23° sobre el horizonte norte). Es fundamental buscar un lugar oscuro, permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 15-20 minutos y evitar el uso de luces blancas intensas. Se recomienda llevar abrigo, una manta o una silla cómoda, y dedicar al menos una hora a la observación para aumentar las posibilidades de ver algún meteoro.
