El influyente estadounidense Jimmy Donaldson, conocido como MrBeast, presentó una nueva fase de su desafío, donde los participantes deben vivir en un supermercado hasta agotar su inventario, con un premio millonario para quienes lo logren.
El youtuber estadounidense Jimmy Donaldson, conocido mundialmente como MrBeast, presentó un nuevo desafío en el que los participantes deben vivir encerrados en un supermercado hasta consumir toda su mercadería, lo que podría demorar hasta un año. A cambio, quienes lo logren recibirán un millón de dólares.
Esta propuesta es la segunda parte de un reto en el que los competidores ya pasaron 67 días dentro. El reto original comenzó con 33 personas y un botín de US$250.000 para el último que abandone el lugar. Al cumplirse 67 días, Donaldson decidió aumentar la cifra y ofreció US$1 millón si el equipo logra consumir todo el inventario del comercio.
El influencer reabastecerá las góndolas para que los participantes tengan comida suficiente para sostenerse durante un período aproximado de un año. Además, la producción del programa adaptará el espacio para asegurar la estadía de los involucrados: el equipo técnico instalará camas, duchas y un gimnasio dentro del predio. El grupo también tendrá la asistencia de un nutricionista y un entrenador personal que monitorearán su salud.
Uno de los finalistas dudó al recibir la propuesta, ya que tiene una esposa y dos hijos fuera de la tienda, pero los otros compañeros lo convencieron de quedarse para pelear por el dinero. La convivencia ya registró tensiones y sabotajes entre los competidores desde el inicio. Durante las primeras semanas, algunos participantes rompieron bolsas de dormir y vajilla por las noches para «cansar» a sus oponentes.
Al llegar al día 60, MrBeast sumó un incentivo extra. Los cuatro finalistas patearon penales para ganar entradas para el Mundial de 2026. Tres de ellos consiguieron el pase para el torneo que comenzará el 11 de junio de ese año.
Entre los sobrevivientes del encierro se encuentra Juan, un participante mexicano que ganó popularidad por su calma, respeto e historia. El hombre ingresó a la tienda con su hijo Ángel, quien renunció a los 15 días por compromisos escolares. Juan resistió provocaciones constantes de otros concursantes. En una ocasión, un compañero tiró sus ollas y sartenes a la calle para molestarlo. El mexicano pidió respeto y mantuvo su lugar en la final.
El día 64, los competidores celebraron el cumpleaños de Juan con una torta y una piñata improvisada. Gran parte del público latinoamericano también volcó su apoyo al concursante en plataformas como TikTok y YouTube. Estos seguidores destacan la templanza del hombre frente a los conflictos internos del grupo y las rispideces que genera la convivencia.
