La película de Lucas Vignale y Lorenzo Ferro, protagonizada por el niño Milo Barria, fue elogiada por la curadora del MoMA y se presentó con éxito en el festival New Directors/New Films. También agotó las entradas para su próxima función en el BAFICI.
La ópera prima argentina El tren fluvial, dirigida por Lucas Vignale (28) y Lorenzo Ferro (27), continúa sumando reconocimientos internacionales. Esta semana se presentó en el prestigioso festival New Directors/New Films (ND/NF) de Nueva York, organizado por el Lincoln Center y el MoMA, ante una sala llena y con la presencia del reconocido director de fotografía estadounidense Edward Lachman.
La Frances Hui, curadora del Departamento de Cine del MoMA y codirectora del festival, destacó la película mediante un comunicado. «Es un estimulante híbrido de géneros y estilos», afirmó, y la comparó con Los 400 golpes de François Truffaut. «El tren fluvial es una aventura de iniciación que trasciende su específico lugar de origen. No es solo una historia local; es una historia humana, acerca del primer sabor de la independencia», explicó.
El filme, que ya había tenido su estreno internacional en el Festival de Cine de Berlín en febrero, también agotó las entradas para sus próximas funciones en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI), donde los directores también presentarán su cortometraje Mi gran noche.
La historia sigue a Milo Barria (10), un niño bailarín de malambo de Madariaga que, inspirado por la película Soñar, soñar de Leonardo Favio, escapa a Buenos Aires para perseguir su sueño artístico. Los directores encontraron a Milo en una competencia de malambo en Tandil, donde resultó campeón, y esa primera escena, no planeada en el guion, se convirtió en el impacto inicial del film.
«Conocer a Milo fue uno de los grandes disparadores de la película», admitieron Ferro y Vignale. El proyecto nació de la necesidad de los realizadores, que venían trabajando juntos en videoclips, de explorar un formato más extenso y narrativo. Al final de los créditos, la película incluye un agradecimiento especial a Leonardo Favio, cuya obra fue una clara inspiración.
