Mientras el INDEC reporta un crecimiento del PBI del 4,4% en 2025, la desocupación sube al 7,5%. Expertos señalan que el dato más preocupante es el deterioro en la calidad del empleo, con una marcada caída del trabajo formal y un aumento de la informalidad.
Las estadísticas oficiales del INDEC ofrecen un panorama complejo de la economía argentina. En 2025, el Producto Bruto Interno (PBI) registró un crecimiento promedio del 4,4%. Sin embargo, este dato contrasta con la información de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que indica un incremento en la tasa de desocupación, pasando del 6,4% al 7,5% en el último trimestre del año.
El dato llamativo, según analistas, no es solo el aumento nominal, sino un cambio cualitativo en el mercado laboral. Mientras se perdieron 60.000 puestos de trabajo urbano total, la mayor afectación se dio en el empleo formal, con una destrucción de 190.000 puestos. Este fenómeno se enmarca en una tendencia de los últimos 15 años, donde el crecimiento del PBI se ha estancado y ha aumentado la informalidad laboral.
«Este desacople entre crecimiento económico y dinámica del empleo se debe a que los sectores dinámicos (agro, minería, intermediación financiera) son los menos intensivos en empleo», subraya un informe de la consultora Invecq. El análisis detalla que, por ejemplo, el comercio sumó 210.000 puestos informales, mientras que los registrados privados en ese rubro solo crecieron en 4.000. La industria manufacturera agregó 87.000 trabajadores no registrados, pero perdió 63.000 puestos formales.
Jorge Colina, economista de IDESA, destaca que el crecimiento de los últimos dos años se apoya en sectores como el agropecuario, energía y minería, que generan alto valor agregado pero poco empleo y suelen estar alejados de los centros urbanos. «En el otro extremo aparecen sectores como construcción, industria y comercio que siguen sin salir del crónico aletargamiento», agrega.
Colina también señala que el 90% de la demanda de empleo privado la realizan empresas con menos de 40 empleados, y que estas concentran el 76% del empleo no registrado. La informalidad en estas empresas se asociaría a bajos niveles de productividad y altos costos laborales.
Las perspectivas para 2026 indican un crecimiento moderado en sectores intensivos en trabajo, como industria y comercio (+1%), y un 5% para la construcción. No obstante, los sectores de mayor dinamismo proyectado seguirán siendo los menos generadores de empleo formal.
